Sábado, 5 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Voces del Impenetrable

PortadaVida

Asma con cara de mujer: cuando las hormonas empeoran una enfermedad que se creía controlada

Después de la pubertad, las pacientes adultas conviven con más crisis, más internaciones y un seguimiento clínico que se vuelve cuesta arriba. La ciencia empieza a explicar por qué.

SD
Silvana DuarteSalud y sociedad · 5 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

La sala de espera del consultorio de neumología estaba llena esa mañana, como tantas otras, y lo primero que me llamó la atención fue que casi todas las pacientes eran mujeres. No era una casualidad: después de la pubertad, el asma deja de ser una enfermedad predominantemente masculina y pasa a tener rostro femenino, con más episodios graves, más visitas a la guardia y más internaciones. Yo vine a contarles por qué, según la evidencia más reciente, esa diferencia no es un capricho del destino sino el resultado de un cruce complejo entre hormonas, inflamación y genética, y también por qué esa realidad obliga a repensar cómo se controla la enfermedad en la vida adulta de las mujeres.

Para entender el punto de partida hay que mirar los números. Hasta la adolescencia, el asma es más frecuente en varones; a partir de la pubertad, la tendencia se invierte y, en la adultez, las mujeres concentran mayor prevalencia y peores indicadores de control. Un análisis publicado en 2025 en la revista BMC Pulmonary Medicine, que procesó datos del estudio Global Burden of Disease de 2021, calculó que en ese año vivían en el mundo alrededor de 260 millones de personas con asma, una cifra que da dimensión de por qué cualquier sesgo de género en el manejo clínico puede traducirse en miles de historias clínicas con finales más tormentosos para ellas.

Estrógeno y progesterona como protagonistas

El equipo de Dawn C. Newcomb, de la Universidad Vanderbilt, publicó en The Journal of Allergy and Clinical Immunology un trabajo centrado en pacientes con asma grave y encontró que el estradiol y la progesterona (las dos hormonas sexuales femeninas por excelencia) pueden estimular la producción de IL-17A, una proteína inflamatoria que ya se sabe que juega en contra de las vías respiratorias. En paralelo, los investigadores detectaron mayor actividad de unas células del sistema inmune llamadas TH17 en mujeres con asma grave que en varones con el mismo diagnóstico. Atención con esto, porque los propios autores aclaran que el hallazgo no prueba causalidad directa ni puede extrapolarse a todos los casos: la muestra fue pequeña y parte del análisis se hizo en modelos animales, es decir, en laboratorio, no en personas reales.

“No se trata de genes completamente distintos entre mujeres y varones. Un mismo gen puede comportarse de manera diferente según el sexo, en interacción con factores hormonales y ambientales.”Patricia Silveyra, Escuela de Salud Pública de la Universidad de Indiana

Cuando el ciclo menstrual y el embarazo se meten en la consulta

  • Entre el 30 y el 40 por ciento de las pacientes con asma percibe cambios en sus síntomas en los días previos o durante la menstruación, según una revisión sobre asma premenstrual, aunque los estudios disponibles no permiten establecer una cifra definitiva.
  • El mecanismo más estudiado apunta a las oscilaciones de estrógeno y progesterona previas a la menstruación, que podrían aumentar la inflamación bronquial y la sensibilidad de las vías aéreas.
  • Durante el embarazo, la regla clínica clásica es impredecible: aproximadamente un tercio de las embarazadas con asma empeora, un tercio se mantiene estable y un tercio mejora, un escenario que vuelve más difícil anticipar cómo seguirá cada caso en particular.

A mí, como periodista que sigue de cerca estos temas, lo que más me preocupa de este panorama no es solo lo que pasa en los pulmones, sino lo que pasa en los consultorios. Una paciente adulta con asma necesita que su neumonólogo, su alergista y su ginecólogo se sienten en la misma mesa, porque el ciclo menstrual, el embarazo y la menopausia agregan variables que un seguimiento pensado solo en función de la inflamación bronquial suele pasar por alto. Cuando uno mira la evidencia en conjunto, lo que aparece es la foto de una enfermedad que cambia de traje hormonal a lo largo de la vida y que, en las mujeres, rara vez se queda quieta.

Dónde atenderse y en qué horario

Para quienes estén atravesando cuadros de asma mal controlada o quieran una segunda opinión, en la ciudad de Buenos Aires funciona el Hospital de Clínicas (avenida Córdoba 2351), con consultorios externos de Neumonología de lunes a viernes de 8 a 12, y la sección de Alergia del Hospital Muñiz, en Uspallata 2272, que atiende de lunes a viernes de 8 a 13. En el resto del país, los hospitales públicos con servicio de neumología ofrecen atención ambulatoria gratuita durante la mañana; en general se solicita turno de manera presencial entre las 7 y las 9 o por teléfono a las centrales de turnos provinciales. Ante una crisis, la recomendación es no esperar: concurrir directamente a la guardia o llamar al SAME (107 en Ciudad de Buenos Aires) o al servicio de emergencias local.

SD
Silvana DuarteSalud y sociedad

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo