Saltar al contenido
Martes, 3 de noviembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces del Impenetrable

Voces del Impenetrable

Clara Barceló entra en concurso con $474 millones de pasivo y una caída de margen que no se pudo frenar

Se Ve, dueña de la marca de calzado, pidió el concurso preventivo en el Juzgado Nacional Comercial N° 24. La deuda bancaria supera los $300 millones y la empresa hoy opera con solo dos locales propios.

AI
Ariel InsaurraldeCampo y monte · · 2 min de lectura
Clara Barceló entra en concurso con $474 millones de pasivo y una caída de margen que no se pudo frenar

La sociedad Se Ve, propietaria de la marca Clara Barceló, presentó ante el Juzgado Nacional Comercial N° 24 su pedido de concurso preventivo. El expediente quedó a cargo del juez Guillermo Pesaresi y fue encuadrado como "pequeño concurso" porque la empresa tiene menos de 20 empleados y un número acotado de acreedores. El pasivo total asciende a $474 millones.

De doce sandalias a dos locales

La marca nació en 2010, cuando su fundadora, diseñadora de indumentaria graduada en la UBA, lanzó una colección de doce pares de sandalias de cuero. La demanda empujó una expansión veloz: de 250 pares en la temporada siguiente se pasó a 2.500, se sumaron carteras y accesorios, y llegaron locales propios y franquicias en varias provincias y en Chile. Hoy quedan solo dos locales propios, en San Isidro y en Recoleta.

Los números del deterioro

La presentación judicial describe un derrumbe que se extendió durante 2024 y 2025. Estos son los datos clave del ejercicio cerrado el 31 de agosto de 2025:

  • Ventas: $1.298 millones, un 19% más que el período anterior.
  • Costo de la mercadería vendida: subió un 43%, de $514 millones a $735 millones.
  • Margen bruto: se comprimió del 52,8% al 43,4%.
  • Stock: el valor contable pasó de $57 millones a $265 millones.
  • Resultado: negativo por $27 millones, el segundo consecutivo en ese rango.

El dato que más pesa es el del inventario. Mientras el costo de lo vendido crecía más rápido que los ingresos, la mercadería se acumulaba en depósito sin rotar. Ese capital quedó inmovilizado y la empresa no lo pudo convertir en liquidez.

Deuda bancaria y cesación de pagos

Para sostener sueldos y la operación diaria, la compañía recurrió al financiamiento bancario. La deuda principal, superior a $300 millones, quedó concentrada en el Banco Santander. La imposibilidad de pagar la cuota de enero de 2026 marcó el inicio formal de la cesación de pagos. Según la empresa, la crisis se atribuye a la caída del consumo y a costos de reposición que no pudo trasladar a precios.

AI
Ariel InsaurraldeCampo y monte

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo