Viernes, 28 de agosto de 2026
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Voces del Impenetrable

Cuando el rumor se impone al desmentido: De Brito, Granados y la venta fantasma de OLGA

Un trascendido sobre un posible cambio societario en el canal OLGA encendió un cruce público entre Ángel de Brito y Migue Granados. La pelea dejó al descubierto una zona gris de la cobertura del espectáculo: ¿qué pasa cuando la negativa del protagonista convive con la versión que nunca se apaga?

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Milagros ParedesCultura y espectáculos · 27 DE AGO DE 2026 · 3 min de lectura

Empiezo por el ruido y no por la pantalla, porque así me llegó esta historia. El zumbido de un grupo de WhatsApp de colegas donde alguien reenviaba un video y la frase, escrita con mayúsculas, sonaba casi a sentencia: Granados vendió OLGA. Antes de abrir el recorte pensé en el chamamé viejo que dice, más o menos, que no es lo mismo el río que la espuma que arrastra, y me pareció que venía justo al pelo. Cuando finalmente vi el clip, entendí que la espuma, esta vez, era un rumor con pretensiones de noticia.

Lo que pasó fue así, y lo cuento como lo viví de cerca: en su ciclo de streaming, Ángel de Brito tomó un trascendido sobre una posible venta de la participación de Migue Granados en el canal OLGA. El conductor de LAM aclaró, primero, que él mismo había consultado en privado al protagonista y que Granados le había negado la operación. Aun con esa negativa encima, sostuvo la hipótesis: dijo que, por lo que le llegaba, la cifra era importante y que el conductor seguiría ligado al canal pero sin presencia diaria, supuestamente por agotamiento.

El desmentido que no alcanzó

Granados no se quedó callado. Tomó un recorte del segmento y lo subió a X con una frase directa, de esas que no necesitan demasiada traducción: "El tipo pregunta en privado. Le contás que no y cuenta que sí". La chicana iba al corazón del asunto: si el propio involucrado negó la venta, ¿en qué se sostiene el rumor para seguir circulando?

De Brito respondió con su tono habitual, filoso y con manejo del humor ácido. Le sugirió escuchar mejor y lo bautizó, con intención, como "streamer de cristal". Granados, lejos de enojarse, le devolvió la ironía con una pregunta que se hizo pública: "¿Vos me estás mandando a drogar, Ángel?". En ese ida y vuelta, la discusión se cerró, al menos puertas afuera.

Una historia con antecedentes

  • Meses atrás, Granados había evitado una nota con un canal de televisión y De Brito lo había tildado de "llorón" en redes.
  • En esa misma oportunidad, el conductor de LAM cuestionó a los streamers como generación y los comparó, en tono crítico, con Nico Occhiato.
  • Entre ambos arrastraban reproches viejos sobre el vínculo entre la televisión abierta y las plataformas digitales, un debate que el cruce volvió a poner sobre la mesa.
  • De Brito también deslizó que Verónica Lozano y Leo Montero habrían recibido propuestas para conducir una franja en OLGA, aunque ninguna habría prosperado, dato que tampoco confirma ninguna venta.

Yo, que cubro estas movidas desde hace años, confieso que me llama la atención cómo un trascendido puede sobrevivir al desmentido sin que nadie lo certifique. Granados señaló esa contradicción con precisión, porque él fue la fuente directa a la que De Brito recurrió y, sin embargo, su negativa no alcanzó para frenar la circulación. De Brito, por su parte, sostuvo que siempre aclaró el carácter no verificado de la versión: él no la presentó como información confirmada, sino como un rumor con datos que, según dijo, le llegaban por otros lados.

“El tipo pregunta en privado. Le contás que no y cuenta que sí.”Migue Granados, en X

La pregunta que queda flotando

Porque, en definitiva, lo que esta pelea dejó a la vista es una pregunta que nos atraviesa a quienes trabajamos en este rubro y que también nos hacemos, creo yo, como público consumidor. ¿Dónde termina el trascendido legítimo, ese motor histórico de la información del espectáculo, y dónde empieza la difusión de un dato que ya fue desmentido por su protagonista? No es una discusión menor, y mucho menos en un ecosistema donde un video, un posteo y un recorte pueden darle aire a una versión durante días, aunque la realidad la haya desinflado en silencio. La venta de OLGA, al menos por ahora, sigue sin confirmarse. El ruido, en cambio, sigue sonando.

MP
Milagros ParedesCultura y espectáculos

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