Viernes, 28 de agosto de 2026
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Voces del Impenetrable

Facebook da un paso hacia el fin de las contraseñas: ya se puede entrar con la huella o la cara

La plataforma incorporó las llamadas llaves de acceso, un sistema que vincula la identidad al dispositivo y bloquea los intentos de phishing. La configuración se hace desde el celular en pocos pasos y no requiere conocimientos técnicos.

RC
Rubén CoriaPolítica provincial y municipal · 28 DE AGO DE 2026 · 4 min de lectura

Ruben Coria / Política provincial y municipal – Cada cierta cantidad de meses, las grandes plataformas anuncian que van a terminar con las contraseñas. Lo dijeron bancos, correos electrónicos y aplicaciones bancarias. Ahora le tocó el turno a Facebook, que acaba de habilitar las llamadas llaves de acceso o passkeys, un mecanismo que permite ingresar a la cuenta sin tipear una clave: basta con apoyar el dedo en el sensor del teléfono, mirar la cámara para que reconozca el rostro o escribir el PIN del dispositivo.

Digámoslo claro: no se trata de un cambio cosmético ni de una moda tecnológica pasajera. Es un giro de fondo en la manera en que se protege el acceso a las cuentas, y los usuarios argentinos, sobre todo los mayores de 40 años que todavía cargan con contraseñas repetidas o anotadas en un cuaderno, deberían prestarle atención.

Por qué es distinto a una contraseña común

La diferencia central está en la llamada criptografía asimétrica. Cuando se activa una llave de acceso, el teléfono genera un par de claves matemáticas: una privada, que queda guardada exclusivamente en el dispositivo, y otra pública, que se registra en los servidores de Facebook. Para iniciar sesión, el sistema desafía al dispositivo a demostrar que posee la clave privada, pero esa clave nunca viaja por la red ni puede ser copiada a otro equipo.

  • Phishing bloqueado de raíz: la llave solo se activa si el dominio es el legítimo de Facebook. Una página falsa que imite el inicio de sesión no podrá utilizarla, por más parecida que sea a la original.
  • Datos biométricos que no salen del teléfono: la huella o el reconocimiento facial se procesan en el propio dispositivo. Facebook nunca recibe la imagen ni la huella, solo la confirmación de que la verificación fue exitosa.
  • Sincronización automática: en Android, las llaves se guardan en la cuenta de Google; en iPhone y Mac, en iCloud Keychain. Quien cambió de celular o usa varios equipos no tiene que repetir el trámite.
  • Respaldo ante pérdida del dispositivo: si el teléfono se rompe o se pierde, la llave se recupera desde la nube del sistema operativo, sin perder el acceso a la cuenta.

En criollo: aun cuando alguien robe la contraseña de un usuario, esa contraseña ya no sirve. Y aun cuando alguien clone una página para engañar al usuario, la página clonada no podrá pedir la llave, porque la llave está atada al dominio real de la plataforma y no al sitio falso.

Cómo se activa, paso a paso

El procedimiento se hace desde la aplicación de Facebook en el celular, no desde la computadora. El usuario debe ingresar al menú principal, abrir Configuración y privacidad, luego acceder al Centro de Cuentas de Meta, donde se centraliza la administración de perfiles e identidades. Desde allí, hay que ir a Contraseña y seguridad y seleccionar la opción Llaves de acceso o Passkeys. El último paso consiste en elegir Crear llave de acceso y confirmar la operación con la huella, el rostro o el PIN del dispositivo. El trámite lleva menos de un minuto.

A partir de ese momento, cada vez que se cierre sesión y se quiera volver a entrar, Facebook solicitará la validación biométrica en lugar de pedir una combinación de letras y números. El proceso, según pruebas realizadas por distintos usuarios en el mundo, toma apenas unos segundos.

La pregunta que queda flotando es si este tipo de autenticación terminará desplazando de manera definitiva a las contraseñas. La respuesta técnica parece inclinarse en ese sentido: las passkeys resuelven los dos problemas históricos de las claves tradicionales, que son la facilidad para adivinarlas o robarlas y la vulnerabilidad frente a sitios falsos. Lo que falta es que la adopción sea masiva y que los usuarios pierdan el miedo a delegar la seguridad en su propio teléfono.

Ahora bien, el Gobierno nacional y los gobiernos provinciales deberían acompañar este tipo de avances con campañas de alfabetización digital serias, no con folletos propagandísticos. Y los intendentes, en particular, deberían impulsar puntos de asesoramiento en centros comunitarios y bibliotecas populares para que los adultos mayores que usan Facebook a diario puedan configurar la llave de acceso sin riesgo de caer en intermediarios improvisados. La tecnología, cuando se explica bien, deja de ser una amenaza y se convierte en una herramienta de protección.

RC
Rubén CoriaPolítica provincial y municipal

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