Viernes, 4 de septiembre de 2026
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Voces del Impenetrable

La despedida que Eastwood le regaló a Munny y después le quitó: la escena prohibida de Sin perdón

A 34 años del estreno de Sin perdón, el guionista David Webb Peoples recordó un final alternativo que Clint Eastwood llegó a rodar y nunca mostró. Una mentira piñuda en la mesa familiar, inspirada en El Padrino, que cambiaba todo el significado del pistolero más célebre del Oeste.

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Milagros ParedesCultura y espectáculos · 4 DE SEPT DE 2026 · 5 min de lectura

El aire en cualquier estreno importante tiene esa mezcla rara que solo se huele una vez: a pochoclo quemado, a perfume caro y a expectativa. Cuando Sin perdón llegó a las salas en 1992 yo era una pibe que todavía se impresionaba con cada disparo de Clint Eastwood, así que me senté en la butaca esperando otra postal del Oeste duro. Y la película me dio eso y algo más: me dejó con la sensación de que el pistolero bueno, el que vuelve a matar por unos dólares, ya no podía volver a su casa siendo el mismo. Ahora, tres décadas y pico después, me entero de que esa despedida que todos vimos en pantalla no fue la única que Eastwood pensó para William Munny. Hubo otra. Y esa otra la rodó, la montó y después la tiró a un cajón que nadie volvió a abrir.

La historia arranca mucho antes del estreno, a principios de los años 80, cuando Eastwood le compró los derechos del guion a David Webb Peoples. El director venía masticando el personaje desde hacía casi una década, esperando el momento justo para calzarse el poncho de Munny, un pistolero retirado, viudo y con dos chicos, que acepta un último trabajo junto a su viejo socio Ned Logan (Morgan Freeman) y al arrogante Schofield Kid (Jaimz Woolvett). La espera valió la pena: la película se llevó cuatro Premios Óscar, incluyendo Mejor película y Mejor director, y se convirtió en una de las obras definitivas del western moderno.

La escena que nunca vimos

El propio Peoples contó, en una charla que se viralizó en los últimos días por el aniversario del film, que Eastwood grabó un final alternativo que llegó a incluir en un primer corte. En esa versión, Munny regresaba a la granja familiar y se reencontraba con sus dos hijos, Will Jr. y la nena menor. La escena empezaba tranquila, de esas pausas que en el cine del Oeste son casi un milagro, hasta que Will Jr. notaba la plata nueva que había en la casa y le preguntaba al padre, con la crudeza de un chico que todavía no aprendió a callarse, si había matado a alguien por conseguirla. Munny le mentía. Le decía que no.

Según Peoples, ese "no" no era un descuido de guion ni un recurso facilito. Era el corazón de todo lo que Eastwood venía contando durante dos horas. "Munny no dice 'maté a esos hijos de puta' —explicó el guionista—. Está avergonzado de lo que hizo." La idea, confesó Peoples, le llegó directamente del final de El Padrino, cuando Michael Corleone le miente a Kay sobre su participación en la masacre que lo consagra como nuevo jefe de la familia. La conexión entre ambas películas tiene, además, un costado de escritorio que pocos recuerdan: Francis Ford Coppola fue uno de los directores que sonaron para ponerse al frente de Sin perdón antes de que el proyecto terminara, claro, en manos de Eastwood.

“Munny no dice 'maté a esos hijos de puta'. Está avergonzado de lo que hizo.”David Webb Peoples, guionista de Sin perdón

Por qué Eastwood la dejó afuera

El propio Eastwood le explicó a Peoples por qué descartó el segmento. Le dijo que le parecía "un golpe de más", como si la película ya hubiera dicho todo lo que tenía que decir sobre la violencia, el arrepentimiento y la redención imposible de un hombre que un día decidió volver a empuñar un revólver. Para el guionista, la decisión fue tan tajante como definitiva: Eastwood le anunció que no iba a usar la escena, y listo. Desde entonces, el material nunca vio la luz. No apareció en ediciones en DVD, ni en Blu-ray, ni en los extras de ningún formato físico que se conozca. Peoples admitió, con una honestidad que duele un poco, que ni siquiera él sabe dónde está la cinta original.

Lo que queda flotando, entonces, es una pregunta que a mí, ya grande, me da vueltas en la cabeza cada vez que vuelvo a poner la película: ¿habría sido más honesto ese final con la mentira de Munny en la mesa familiar, o Eastwood tuvo razón en dejarnos con la imagen del pistolero cabalgando hacia un horizonte que, sabemos, no lo va a salvar de nada? Lo que se ve hoy en pantalla ya es un cierre brillante, de esos que se te quedan grabados como un chamamé escuchado a la madrugada, con esa melodía simple que no necesita adornos para decir todo. Pero la versión prohibida, la que Eastwood filmó y después le quitó a Munny, tiene algo que también merece ser pensado: la idea de que a veces la verdad más grande sobre un personaje se esconde en la mentira piadosa que le dice a su propio hijo.

  • Sin perdón se estrenó en agosto de 1992 y ganó cuatro Premios Óscar, incluidos Mejor película y Mejor director.
  • Clint Eastwood había comprado los derechos del guion de David Webb Peoples a principios de los años 80 y esperó casi una década para filmarlo.
  • La escena descartada mostraba a Munny en su casa con sus hijos, y Will Jr. le preguntaba si había matado a alguien para justificar la plata nueva.
  • La respuesta de Munny era mentir: le decía que no, en un cierre que Peoples reconoció como inspirado en la mentira de Michael Corleone a Kay en El Padrino.
  • Francis Ford Coppola fue uno de los directores considerados para el proyecto antes de que quedara en manos de Eastwood.
  • El material rodado nunca se publicó como extra en ninguna edición física conocida y Peoples dijo no saber dónde está la cinta original.
MP
Milagros ParedesCultura y espectáculos

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