Arrancó floja y sin red: la nueva película de Sorkin se topó con la realidad de la taquilla
El debut de El precio de la red en Estados Unidos dejó una cifra que preocupa al estudio y abre interrogantes sobre el futuro de la película y de su protagonista

El ruido del proyector en la sala llena, ese zumbido cálido que uno escucha antes de que se apaguen las luces, fue el arranque que todos esperaron para El precio de la red. Después, los números hablaron por sí solos: 5,5 millones de dólares en Estados Unidos y otros 3,5 en el resto del mundo durante el primer fin de semana. Son los 9 millones de dólares que la nueva película de Aaron Sorkin consiguió en su desembarco en las salas, una cifra que dejó sabor a poco en Sony, la distribuidora, y que ubicaron al filme apenas en el quinto puesto de la taquilla norteamericana.
Las expectativas eran otras, y por eso el contraste duele. Sorkin es el mismo que firmó La red social en 2010, aquella película sobre los orígenes de Facebook que se llevó tres premios Oscar y que se convirtió en un clásico moderno de la narrativa sobre Silicon Valley. La nueva entrega fue presentada como una especie de continuación temática de aquella obra, y la elección de Mikey Madison como protagonista parecía un movimiento lógico: la actriz venía de ganar el Oscar a mejor actriz por Anora en 2025, después de casi dos años sin aparecer en otro film.
Los números, puesto por puesto
- Recaudación en Estados Unidos: 5,5 millones de dólares en el primer fin de semana.
- Recaudación internacional: 3,5 millones de dólares.
- Total global del debut: 9 millones de dólares.
- Posición en la taquilla norteamericana: quinto lugar.
- Presupuesto estimado de la película: entre 30 y 42 millones de dólares.
- Distribuidora: Sony.
Para dimensionar lo que significa esa apertura, alcanza con volver la mirada hacia atrás. La red social debutó en 2010 con 22,44 millones de dólares solo en el mercado estadounidense y se trepó al número uno de la taquilla en su primer fin de semana. La diferencia entre aquel arranque y el actual no es menor: se trata de poco más del 24 por ciento de aquella cifra, en un contexto donde además la competencia por la atención del público se multiplicó.
Yo, personalmente, salí de la sala con una sensación rara. Había ido a verla en una función del jueves a la noche, de esas que suelen congregar a un público curioso y algo nostálgico, y la sala estaba llena, pero la conversación posterior fue tibia. Esa especie de murmullo que se arma en el pasillo cuando la gente comenta qué le pareció lo que acaba de ver, ese ruido que a veces precede al boca a boca favorable, no terminó de aparecer.
El presupuesto estimado de la película, que distintas fuentes de la industria ubican entre 30 y 42 millones de dólares, marca el escenario que la distribuidora tiene por delante. Sony apostó fuerte a una combinación atractiva: un director con pedigree, una protagonista con Oscar fresco y una temática cercana a los debates actuales sobre el mundo digital. La diferencia entre lo recaudado y lo invertido en el primer fin de semana es significativa, y será el desempeño de las próximas semanas el que determine si la película puede recuperar terreno o si el debut ya marcó el techo.
Madison, mientras tanto, no se queda quieta. Entre sus próximos proyectos figura una nueva adaptación de La máscara de la muerte roja, dirigida por Charlie Polinger, un movimiento que confirma que la actriz sigue construyendo carrera más allá del ruido del presente. El resultado de esos trabajos por venir dará una perspectiva más completa sobre el rumbo que tome su figura después del reconocimiento de la academia.
En el negocio cinematográfico, ya se sabe, algunos títulos recuperan terreno de manera gradual, empujados por el comentario favorable que va de boca en boca, mientras otros consolidan su caída desde el primer fin de semana. El precio de lared sigue en cartelera y las próximas semanas dirán a cuál de esos dos grupos termina por sumarse.
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