Asignaciones en el surco: el campo temporal conserva por un año más el piso de la AUH
El Decreto 1204/2026 prorroga desde el 1° de septiembre el régimen que equipara las asignaciones familiares de los cosecheros y trabajadores discontinuos con la Asignación Universal por Hijo. No hay cambios en montos ni en aportes patronales, y se mantiene la compatibilidad con planes sociales.

Un cosechero de citrus en Misiones o un peón de la vendimia en Mendoza cobrará, al menos, lo mismo que cualquier beneficiario de la Asignación Universal por Hijo. El piso se acaba de prorrogar por doce meses más, con vigencia desde el 1° de septiembre de 2026, mediante el Decreto 1204/2026 publicado en el Boletín Oficial. La medida lleva la firma del Poder Ejecutivo nacional y se apoya en el régimen que rige desde 2021 para incentivar el empleo registrado en las economías regionales.
Quiénes quedan bajo el paraguas y quiénes quedan afuera
El beneficio alcanza al personal temporario y a los permanentes discontinuos encuadrados en el Régimen de Trabajo Agrario, y también a los trabajadores estacionales de empresas agropecuarias comprendidas en la Ley de Contrato de Trabajo. Quedan afuera los rurales permanentes clásicos, cuya liquidación se rige por las escalas convencionales habituales. La diferencia no es menor: en zonas como el Alto Valle de Río Negro, Tucumán o Cuyo, la mano de obra rota con el calendario de cosecha y raramente firma contratos de largo plazo.
- Personal temporario del Régimen de Trabajo Agrario.
- Permanentes discontinuos con períodos de actividad y pausa a lo largo del año.
- Trabajadores estacionales de empresas agropecuarias bajo Ley de Contrato de Trabajo.
- Trabajadores titulares de planes sociales compatibles que accedan a un empleo registrado, según las normas de cada programa.
Compatibilidad con planes: la otra puerta que no se cierra
El decreto conserva un punto clave para los titulares de la economía informal: la compatibilidad entre un empleo registrado temporario y ciertos planes sociales. Quien consigue un contrato de cosecha no pierde el beneficio automáticamente. Las condiciones puntuales las fija cada programa en su propia normativa, por lo que el ANSES y los ministerios provinciales de Desarrollo Social siguen siendo los organismos donde se debe consultar cada caso.
El Ministerio de Trabajo de la Nación, la Administración Federal de Ingresos Públicos y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria comparten el escenario. Los primeros firman el decreto y fiscalizan el registro laboral; el segundo controla los aportes patronales; el tercero opera sobre las economías regionales que este régimen pretende oxigenar. La cadena institucional muestra que la prórroga no es sólo un anuncio: necesita coherencia entre lo que se paga, lo que se declara y lo que se fiscaliza.
“El régimen lleva seis años evitando que la cosecha pague menos que un plan social. La prórroga es razonable, pero no resuelve el problema de fondo: el trabajo temporario sigue sin escalas propias, sin aguinaldo pleno y sin estabilidad.”Ariel Insaurralde, Campo y monte
Lo que se perdió en el debate es lo que nunca se discutió. La extensión no toca escalas salariales ni aportes patronales. No fija nuevo valor para la AUH ni dispone aumentos extraordinarios. La actualización dependerá de los parámetros habituales que rijan en cada momento, lo que condena a los cosecheros a correr siempre detrás de un índice que nunca los contempla del todo. La prórroga la autorizó el Poder Ejecutivo nacional por pedido de gremios del agro, asociaciones de productores y representantes de economías regionales, que habían reclamado la continuidad antes del vencimiento del plazo anterior, a fines de agosto pasado.
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