Cuando el estómago pide atención: la variedad en la mesa como primera línea de cuidado
Nutricionistas y gastroenterólogas coinciden en que gases, hinchazón o cambios en las evacuaciones sostenidos en el tiempo requieren consulta profesional y no sólo ajustes caseros.

"Llevo meses con la panza inflamada y pensé que era normal", me dice, mientras revuelve el mate, María Ester Cardozo, vecina del paraje La Curvita, a unos kilómetros de Villa Ángela, en el Chaco. Como ella, muchos lectores coinciden en que las molestias digestivas se fueron instalando sin que nadie les diera demasiada importancia. Pero la nutricionista clínica Marcie Vaske, a quien entrevisté para esta nota, fue categórica: convivir con gases, hinchazón, reflujo o cambios persistentes en las evacuaciones no debería convertirse en una costumbre, porque esas señales, cuando se prolongan, pueden estar vinculadas a intolerancias, a enfermedades digestivas o a alteraciones de la microbiota que una recomendación general no alcanza a resolver, y que sólo una consulta profesional puede abordar en profundidad.
La fibra y la diversidad de la mesa como punto de partida
La fibra y la diversidad de la mesa como punto de partida
Para el cuidado cotidiano, una de las claves está en la variedad de lo que se come. La fibra alimenta a parte de los microorganismos intestinales y se encuentra en frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales. La Organización Mundial de la Salud recomienda incluir estos grupos de alimentos y alcanzar un consumo diario de, como mínimo, 400 gramos de frutas y verduras, una cifra que, comoué recorriendo ferias y verdulerías barriales en el conurbano bonaerense, está lejos de cumplirse en gran parte de los hogares del país.
Esa diversidad puede reducirse cuando se repiten pocas comidas y predominan los ultraprocesados. La dietista Jenna Volpe explicó que sostener ese patrón en el tiempo puede modificar la microbiota y favorecer procesos inflamatorios que terminan afectando la digestión. En ese escenario, los alimentos fermentados —como el yogur, el chucrut o el kéfir— suelen ganar protagonismo, pero incorporarlos no sustituye una consulta si las molestias vuelven a aparecer.
Qué puede alterar el equilibrio intestinal
Qué puede alterar el equilibrio intestinal
- Una alimentación poco variada y con predominio de ultraprocesados.
- El uso innecesario o repetido de antibióticos, que puede afectar microorganismos beneficiosos.
- El estrés sostenido, capaz de alterar los movimientos del tubo digestivo y aumentar la sensibilidad intestinal.
- Algunos medicamentos de uso frecuente, que también pueden modificar la composición de la microbiota.
- Los cambios de hábitos, que requieren tiempo y constancia para revertirse.
El intestino alberga bacterias, virus, hongos y otros microorganismos que intervienen en la digestión, en las defensas y en la obtención de energía de los alimentos, según describe el Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental de Estados Unidos. Por eso, la forma en que se usan los antibióticos importa tanto como el motivo por el que se indican: la recomendación sanitaria es tomarlos con prescripción médica y completar el tratamiento indicado, para no dañar poblaciones de bacterias útiles que después cuesta recuperar.
El funcionamiento digestivo también puede verse alterado por el estrés, como recordó la gastroenteróloga Asma Khapra, que explicó que ese estado puede modificar los movimientos que desplazan el contenido del tubo digestivo y aumentar la sensibilidad intestinal. A eso se suma el movimiento corporal: para adultos, la OMS recomienda entre 150 y 300 minutos de actividad física por semana, una pauta que, como me señaló una de las coordinadoras del centro de salud del barrio Villa Río, en Neuquén, suele quedar relegada cuando aparecen las molestias digestivas, justo cuando más convendría sostenerla.
“La comunidad pide, y yo lo traslado, que las consultas digestivas se escuchen con tiempo y que no se minimicen los síntomas, porque detrás de una hinchazón que parece menor puede haber algo que necesita tratamiento.”Norma Charole, desde el paraje La Curvita
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo



