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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Voces del Impenetrable

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Dos escapadas con vides y gastronomía a menos de dos horas de la Capital

Finca Gamboa, sobre la Panamericana, y Estancia Vigil, en Los Cardales, son las apuestas que el partido de Campana ofrece para acercarse al vino sin alejarse demasiado del Conurbano.

LG
Leandro GómezAmbiente y agua · · 3 min de lectura
Dos escapadas con vides y gastronomía a menos de dos horas de la Capital

El río Paraná de las Palmas corre, a la altura de Campana, con un caudal que en las últimas semanas se mantiene por debajo de los niveles habituales para esta época del año, y el descenso de las marcas dejó al descubierto bancos de arena que cambiaron la fisonomía de la costa. Sin embargo, la atención de los viajeros que eligen este tramo del norte bonaerense no se concentra hoy en la ribera, sino en dos proyectos que combinan viñedos, elaboración y mesa: Finca Gamboa y Estancia Vigil. Ambos están a poco más de una hora de la Ciudad de Buenos Aires y proponen jornadas completas, con degustaciones y recorridos guiados.

Quien busque entender cómo se hace el vino de la cepa a la copa tiene en Finca Gamboa su primera parada. La propiedad se ubica a la altura del kilómetro 65 de la Panamericana, sobre la Ruta 9, y fue impulsada por Eduardo Tuite. La finca cultiva uvas en el lugar y, según consta en la información oficial del establecimiento, también incorpora materia prima de otras procedencias para completar su línea de etiquetas. La visita a la bodega permite seguir las etapas de elaboración y termina, en la mayoría de los casos, en Casa Gamboa, el restaurante del complejo.

Una bodega con gravedad, cava bajo tierra y vistas a la Reserva Otamendi

El sistema de elaboración por gravedad y la capacidad para más de 25.000 litros figuran entre los datos técnicos que la bodega difunde en su presentación. Bajo la superficie se extiende una cava, mientras que sobre el terreno destacan una glorieta entre las plantaciones y un salón dedicado al vino de alrededor de 350 metros cuadrados. El menú se articula en torno a la propuesta Terruño, una secuencia de platos maridados con etiquetas propias, y se complementa con caminatas por las vides, picnics y cursos de viticultura. En épocas de vendimia se suman la cosecha tradicional y la recolección nocturna, experiencias que el establecimiento describe como de temporada.

El entorno suma un atractivo adicional: las vides crecen en un terreno con desniveles, rodeado de álamos y lagunas, y queda próximo a la Reserva Natural Otamendi y al Parque Nacional Ciervo de los Pantanos, dos áreas protegidas que conservan fauna y vegetación nativa del delta y la pampa deprimida.

Los Cardales: piedra, canales y el sello de Alejandro Vigil

La segunda propuesta se emplaza en Los Cardales, también dentro del partido de Campana. Se trata de Estancia Vigil, un complejo de gastronomía y enoturismo creado por el enólogo Alejandro Vigil, responsable del proyecto mendocino Casa Vigil, en Chachingo, provincia de Mendoza. La apuesta replica, en escala más pequeña y con el paisaje bonaerense como marco, la lógica del restaurante-bodega que Vigil desarrolla en Cuyo.

Las construcciones de piedra, inspiradas en antiguas viviendas de inmigrantes europeos según describe el propio establecimiento, se rodean de senderos, canales de agua, álamos y viñedos jóvenes. La oferta apunta a una jornada de día completo, con almuerzos de pasos y degustaciones, y deja abierta la posibilidad de complementar el paso por la propiedad con caminatas por el sector de viñedos.

Antes de definir el destino, el pasajero puede tomar como referencia tres ejes que repiten ambos proyectos y que sirven para comparar: la distancia desde Capital, el tipo de experiencia vitivinícola que ofrece cada uno y la gastronomía que acompaña la visita. Quien priorice el recorrido técnico por una bodega con cava, viñedos propios y actividades de vendimia tiene en Finca Gamboa la opción más alineada con esa búsqueda. Quien prefiera un formato de restaurante con sello de autor y paisaje de estancia encontrará en Los Cardales la variante más cercana a una experiencia gastronómica con vid. En ambos casos, se recomienda reservar con anticipación y consultar el menú de temporada, ya que la oferta de platos y experiencias cambia a lo largo del año.

LG
Leandro GómezAmbiente y agua

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