El campeón avisó: en el Rotili hacía calor y Gimnasia jugó con el termómetro roto
El Lobo ganó 92-74 en su debut en la Liga Nacional con un primer tiempo de manual: 61% de campo, triples a dos manos y un Chacón que volvió a ser el de las noches bravas.

Digo yo: si el Rotili estaba como estaba, con esa mezcla de humedad y tribuna caliente, lo mejor que podía hacer el campeón era entrar, meter triples y no discutir con el calor. Y eso fue exactamente lo que pasó. Gimnasia arrancó la defensa del título en la Liga Nacional con un triunfo 92-74 sobre Lanús, en un partido que se rompió antes del descanso y que después fue, básicamente, administrar.
Lo del primer tiempo fue un papelón para el local. El visitante cerró la primera mitad 52-27 y dejó la diferencia en 25 puntos, con un 61% en tiros de campo, 11 pérdidas forzadas y a Lanús maniatado en un 36% de efectividad. O sea: no fue una ráfaga, fue una declaración de intenciones.
Chacón y Balbo: la dupla del triple
Marcos Chacón terminó con 28 puntos y fue el máximo anotador de la noche. Pero el dato que cuenta el cuerpo es este: junto con Gino Balbo metieron 10 triples en 12 intentos. Una locura. Balbo cerró con 15 tantos y Carlos Rivero acompañó con 13. Detrás de todos ellos, Emi Toretta manejó el juego con 10 asistencias, que es de esas planillas que no lucen en el resumen pero te ganan el partido.
Rivero arrancó caliente con nueve puntos en el arranque y Okafor aportó siete desde la pintura. Después entró Chacón, le dio cuatro triples en cuatro intentos y la primera mitad se transformó en una clase de cómo mover la pelota y castigar desde afuera.
Lanús intentó, pero la diferencia era otra cosa
Por el lado del local, Martín Franchino se plantó con 23 puntos y 10 rebotes, una noche de las que sostiene a cualquier equipo en una noche normal. Chris James agregó 17 y Junior Merchant 11. Pero el tercer cuarto lo dijo todo: Gimnasia estiró a 32 y enseguida Lanús metió un 12-0 con Franchino, Andújar y Johnson empujando desde la defensa. Reaccionaron, sí. El problema es que tenían 25 puntos que descontar y un solo cuarto entero por delante.
El Grana volvió a acomodarse con Toretta en la base y los triples de Chacón y Balbo. James y Franchino siguieron anotando, pero la historia ya estaba escrita desde el entretiempo. Ganó el campeón, con autoridad, sin sofrer y con un mensaje claro al resto: acá empieza otro torneo, pero el que manda es el mismo.
Lo que más me gustó del debut fue la paciencia del equipo cuando Lanús achicó. No se desesperaron, no regalaron pelotas, dejaron correr el reloj y castigaron desde el perímetro. Para mí, ése es el detalle que define a un campeón: no ganar cuando ganás por 25, sino administrar cuando el otro te come 15 en un abrir y cerrar de ojos. La que viene, otra vez de visitante, en cancha a confirmar.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

El clásico Argentina vs. Uruguay en el Sudamericano Sub 20: detalles y transmisión


El conmovedor tributo de la patinadora artística hija del argentino que murió en la tragedia aérea de Washington
