Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces del Impenetrable

Voces del Impenetrable

Portada — Deportes —

El Muñeco se hace esperar: River juega en Junín con la calculadora en la mano y el fantasma de Ramón en el aire

A tres fechas del cierre del Clausura, el conjunto de Núñez sigue afuera de los ocho que van al playoff y a seis puntos del boleto a la Libertadores. La visita a Sarmiento, un encuentro postergado que se volvió urgencia pura, se cruza con el regreso del nombre de Ramón Díaz a la órbita del banco.

WB
Walter BenítezDeportes · · 2 min de lectura
El Muñeco se hace esperar: River juega en Junín con la calculadora en la mano y el fantasma de Ramón en el aire

Che, hace un calor bárbaro en Junín y a River le juega en contra el termómetro y la tabla. El equipo de Leo Ponzio, que tomó el fierro caliente hace cinco fechas, suma cuatro victorias y una derrota, pero el cosecha no le alcanza: sigue afuera de los ocho que avanzan al playoff del Clausura y quedó a seis puntos del lugar que da acceso a la Copa Libertadores. Un partido postergado que se volvió final antes de tiempo, vaya paradoja.

El cruce en Junín tiene peso propio. Un triunfo mantiene viva la chance de clasificar a las instancias decisivas; un tropiezo, en cambio, le cierra casi por completo el camino. Quedan tres jornadas para que se defina el cuadro y, como dijo el técnico aquella vez, a esta altura no se puede tirar ni un solo minuto.

Ramón, el nombre que no se va

En paralelo a la urgencia deportiva, volvió a circular con fuerza el apellido Díaz. Después de once años afuera del club, Ramón aparece como nombre concreto para el banco. El detonante fue la carta pública de su hijo Emiliano, en la que contó que rechazó hacerse cargo de Corinthians para estar disponible y cumplirle un sueño al viejo. La dirigencia no descartó la posibilidad y el nombre quedó dando vueltas en la sobremesa.

Díaz fue el entrenador que precedió a Marcelo Gallardo en aquel ciclo que transformó al club. Su eventual regreso movería el esquema y desplazaría a Ponzio, cuyo proyecto sigue bajo evaluación permanente mientras los resultados sigan siendo ajustados como dentera postiza.

  • Sarmiento en Junín, partido postergado con tres fechas por jugarse después.
  • Superclásico en la Bombonera el primero de noviembre, con la tabla anual como moneda de cambio y Boca justamente ocupando el lugar de Libertadores que River necesita recuperar.
  • Duda en la formación: con Almada de vuelta a la titularidad, la pulseada es entre Pereyra, que rindió en el último partido, y Galván por el lugar que se libera.

Después de Junín, el calendario le pone al equipo el Superclásico en la Bombonera, programado para el primero de noviembre. Ese cruce llega con la tabla anual comprometida y con Boca, justamente, como el club que tiene el boleto a la Libertadores que River pretende recuperar. Doble presión: resultado en Junín y espejo en La Boca.

Mi lectura: el equipo de Ponzio necesita imperiosamente un triunfo en Junín para no llegar al Superclásico con el playoff ya en el freezer. La pregunta abierta es si Ramón se sienta en el banco o si Leo termina el Clausura; lo concreto es que el próximo domingo en Junín se juegan algo más que tres puntos, se juegan aire. La que viene, en el Eva Perón de Junín, la cancha dirá si River sigue soñando o si empieza a hacer las valijas.

WB
Walter BenítezDeportes

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo