Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces del Impenetrable

Voces del Impenetrable

Fito Páez, al piano en la pantalla: el deseo de dirigir una orquesta y el recuerdo vivo de Charly García

El rosarino pasó por Otro día perdido, tocó Al lado del camino, se sentó a charlar con Mario Pergolini sobre la dirección orquestal y volvió a emocionarse al recordar la gira que compartió con Charly García, de espaldas al público y con la melena como bandera.

MP
Milagros ParedesCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
Fito Páez, al piano en la pantalla: el deseo de dirigir una orquesta y el recuerdo vivo de Charly García

El living del programa ya tenía ese murmullo cálido cuando bajé las escaleras del estudio, esa mezcla de café reciente y madera de piano que se siente en el aire apenas uno entra a un canal de televisión argentino. Faltaban unos minutos para que arrancara la nota y, desde el baño de mujeres, todavía se escuchaba, de fondo, una versión instrumental de Al lado del camino. Algo de eso se trae entre manos Fito Páez cuando se planta frente a un piano en una pantalla de cable: una intimidad que parece de barrio, aunque la estén mirando dos millones de personas.

El músico rosarino pasó por Otro día perdido, el ciclo que conduce Mario Pergolini por la pantalla de El Trece, y la visita fue bastante más que un playback amable o una nota de color. Fito se sentó frente al piano, interpretó Al lado del camino ante los panelistas y, en la charla con Pergolini, se permitió contar un proyecto que lo desvela desde hace tiempo: aprender a dirigir una orquesta. "Me apasiona la máquina orquestal y cómo funciona", dijo, con esa mezcla de curiosidad y respeto que tiene cuando habla de música clásica.

El piano, los pedidos y el ida y vuelta con el público

La primera parte del bloque fue puro sonido. Fito atacó las teclas y dejó que el tema hablara por él, mientras los movileros acomodaban luces y los panelistas tomaban nota. Después, ya de cara a la cámara, vino el ida y vuelta: Pergolini le preguntó por qué Charly García tocaba de espaldas al público en aquella gira que compartieron, y la respuesta arrancó con una sonrisa, como tiene que ser cuando se habla de alguien que ya no está entre nosotros.

“Hay que preguntarle a Charly.”Fito Páez

Después de la broma, Fito fue aclarando el asunto con esa paciencia de quien quiere ser justo con el colega y con la historia. Dijo que García nunca había dado una explicación cerrada sobre esa decisión escénica, pero que él siempre la leyó como una idea visual muy concreta: que el público viera la melena en movimiento, como parte del cuadro, como un personaje más. "Me sirvió porque aprendí un montón", resumió, y en esa frase quedó condensada la cantidad de cosas que se llevan puesta dos músicos cuando comparten escenario, viajes y camarines.

La preocupación por la memoria de las canciones

La charla con Pergolini también dejó un tramo que a mí, particularmente, me dio para pensar. Fito contó que, unos quince años atrás, había armado un concierto entero con temas de Charly que él consideraba archiconocidos, y se había cruzado con gente que no los reconocía. Lo dijo con tono de preocupación genuina, casi de docente que ve cómo se borra algo del pizarrón, y dejó flotando una pregunta que excede al rock argentino y que pega de lleno en cómo se transmite el cancionero de un país.

Me fui del estudio con esa sensación que te dejan las noches de grabación: la de haber visto a un artista al que le sobra oficio pisar el acelerador íntimo, tocar para los que están y para los que miran por televisión. Entre el piano, la orquesta que quiere aprender a dirigir y el fantasma amable de Charly moviendo la melena, Fito dejó la nota en un lugar que también es homenaje, y eso, en nuestra música, se cuenta entre las cosas que todavía valen la pena.

MP
Milagros ParedesCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo