Guardias saturadas y turnos imposibles: la salud pública en San Isidro colapsó
Para jóvenes con y sin prepaga, acceder al sistema público se volvió una pesadilla. Turnos a 9 meses, guardias desbordadas y promesas que no funcionan. Mientras el municipio habla de “modernización”, los vecinos sienten abandono total

La salud pública en San Isidro dejó de ser una alternativa viable para quienes no tienen cobertura privada. Y para los que la tienen, la nada misma. Jóvenes que trabajan, estudian o emprenden y dependen del sistema municipal enfrentan hoy esperas interminables, sistemas caídos y turnos inalcanzables.
En el Hospital Central, conseguir una consulta clínica puede ser una odisea. Para estudios básicos, la espera llega hasta 6 meses. Según Zona Norte Diario (21/06/2024), en junio se cayó por completo el sistema de historia clínica digital, lo que dejó sin acceso a antecedentes, turnos y resultados. Médicos y pacientes estuvieron semanas trabajando a ciegas.
A eso se sumó un “paro activo” del personal de salud, que reclamó sueldos por debajo de la línea de pobreza y condiciones laborales indignas como en el Garrahan (Infoban – 11/06/2025). Las guardias están saturadas y los insumos no alcanzan. Durante la ola polar de junio, ni siquiera funcionaba la calefacción en el Hospital.
La app de turnos también colapsó. Las citas se cancelan sin aviso. Algunos pacientes llegaron a su consulta para descubrir que no figuraban en el sistema.
El municipio promete modernización, pero los resultados no aparecen. En palabras de Juan Cruz, vecino de Martínez: “Me tuvieron dos horas en un pasillo con una fractura. Cuando vieron que me estaba por desmayar, me metieron en una habitación. Una hora después llegó el médico.”
Para muchos, la salud pública ya no está colapsando: está fuera de servicio.
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