La fábrica que ajusta plazos y reparte el aguinaldo para no abrir un telegrama de despido
Industrias bonaerenses estiran pagos a proveedores, fraccionan el medio aguinaldo y revisan cada gasto con un objetivo central: sostener el plantel mientras la facturación cae y la presión tributaria se come el margen.

En el parque industrial de la provincia de Buenos Aires ya no se discute si el mes cierra en positivo: se discute cómo se reparten los pagos para no tener que firmar un despido. Fábricas con décadas en el mercado amanecieron con la facturación por debajo de la línea de los costos fijos y, antes de tocar el personal, optan por estirar los plazos con proveedores, fraccionar el medio aguinaldo en cuotas y recortar cada gasto no imprescindible. La lógica es conocida y, sin embargo, duele: cuando una pyme vende menos, los ingresos se derrumban, pero los sueldos, los impuestos y las cuotas bancarias siguen cayendo como si nada hubiera pasado.
Dividir el aguinaldo, la primera trinchera
El primer recurso al que apelan las pequeñas y medianas industrias para evitar reducir la nómina es la división del sueldo anual complementario. El desembolso que debería completarse en junio se estira en dos o tres pagos para hacer caja frente a la caída de ventas. Patricia Malnati, presidenta de Jomsalva, fabricante de compuestos de caucho con 53 años de actividad, describió el escenario: “Cuando la rentabilidad empieza a mermar”, las complicaciones se encadenan mes a mes. La estrategia, sostuvo, pasa por aguantar antes que recortar personal. “Uno trata de sostener y de no echar”, resumió.
Presión tributaria sobre ingresos en baja
- Ingresos Brutos: hasta un 3% de la facturación, a pagar aunque no se vendan productos.
- Tasas municipales de seguridad e higiene: hasta un 8% según el distrito, sin relación con el nivel de actividad.
- Servicios, alquileres y cuotas de créditos: costos fijos que se mantienen frente a ingresos que retroceden.
- Sueldos y cargas sociales: el principal gasto, protegido con medidas como la postergación del aguinaldo.
- Proveedores: se negocian plazos más largos para evitar que la cadena se corte.
“El costo argentino, el nivel impositivo nos saca totalmente.”Patricia Malnati, presidenta de Jomsalva
Quince años de antigüedad, el capital que se defiende
En Jomsalva la antigüedad promedio del personal ronda los 15 años. Malnati vincula esa estabilidad a un compromiso recíproco entre la empresa y su plantel en los períodos de menor actividad. Cuando la facturación retrocede, la discusión interna deja de pasar por quién sobra y pasa por cómo se reparte el ajuste: proveedores que cobran más tarde, depósitos impositivos que se postergan, aguinaldo que se corta en cuotas. Lo que se perdió en el mientras tanto es margen, y lo que se defiende, con argumentos y con datos, son las 53 cabezas de familia que siguen adentro.
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