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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Voces del Impenetrable

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Marabel y el 27 de la suerte: el nueve que se escapó de la carne y ahora le hace fuerza a Sarmiento

Junior Marabel suma ocho goles en el Clausura y este miércoles, ante River en Junín, puede quedar como máximo artillero del torneo. Detrás del presente del paraguayo hay un accidente a los 12 años, una pierna atravesada por un fierro y un número que eligió para no olvidarlo nunca.

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Walter BenítezDeportes · · 4 min de lectura
Marabel y el 27 de la suerte: el nueve que se escapó de la carne y ahora le hace fuerza a Sarmiento

Digo, muchachos, otra vez el calor y otra vez el árbitro como protagonistas. Pero hoy la historia va de otro fierro, de uno que se le metió en el gemelo a un pibe de 12 años y que, por esas cosas que tiene el fútbol, terminó convertido en amuleto: el dorsal 27 que Junior Marabel lleva tatuado en la espalda cada vez que pisa una cancha. Esta noche, en el pendiente de la fecha 11, Sarmiento recibe a River en Junín y el nueve paraguayo puede quedar como máximo artillero del Clausura. Nada mal para un pibe al que un médico le dio un 50% de chances de volver a caminar bien.

El nueve que pica en punta

Marabel, 28 años, 1,86 metro y un físico que intimida, lleva ocho gritos en 22 partidos del Clausura con la camiseta del Verde. Solo lo supera Agustín Modica, el delantero de Gimnasia y Esgrima de Mendoza, que suma nueve. Un gol, nomás, lo separa de la cima. Para que se entienda la dimensión: si termina arriba, será el primer jugador de Sarmiento en cerrar un torneo de Primera como máximo anotador. Una rareza que habla de lo parejo que está el campeonato y de lo bien que le está yendo al punta chaqueño, perdón, guaraní.

El fierro, los 27 puntos y la promesa de no olvidar

Cuento lo que él mismo cuenta, porque la nota no me pertenece. En Capiatá, en las inferiores del club que lo vio nacer, un accidente en moto le abrió el gemelo de punta a punta. Un hierro, dicen, le entró como cuchillo en manteca. La herida fue tan profunda que en el hospital le dieron 27 puntos. Un año entero parado. Cuando volvió, el primer dorsal que eligió fue ese mismo: 27. Un sello en la piel, o casi. "Por la profundidad de la herida pasé un año sin jugar. Gracias a Dios, la vida me dio otra oportunidad y estoy aprovechando al máximo todos los días. El número 27 intento usarlo en cada club al que voy, ya que es una marca para toda la vida", dijo el propio Marabel, en una frase que a mí, personalmente, me desarma.

“Al menos diez veces pensé en dejar todo, se me vino el mundo abajo. El especialista me dijo que tenía un 50% de posibilidades de volver a jugar, aunque probablemente iba a necesitar algún tipo de apoyo ortopédico. El músculo se había acortado y no podía mover la pierna con normalidad. Pero me propuse recuperarme y lo conseguí.”Junior Marabel

Eso de "50% de posibilidades" lo dice todo. El músculo se había acortado, la pierna no respondía, y el muchacho, en vez de tirar la toalla, se la puso en el hombro y siguió. Hay algo ahí, en esa decisión, que vale más que cualquier racha goleadora.

De Capiatá a Junín, pasando por el barro

  • Formado en Capiatá, Paraguay, donde se rompió la pierna a los 12 años.
  • Llegó a Primera de Argentina en 2022: Unión de Santa Fe pagó cerca de 600.000 dólares por el 60% de su pase.
  • En el Tatengue hizo dos goles en 31 partidos, pero una distensión en la rodilla derecha lo marginó.
  • Resurgió en Palestino de Chile, donde gritó 22 goles en 83 partidos entre todas las competencias.
  • En Sarmiento lleva 14 tantos en 29 encuentros y se ganó un lugar en el corazón del hincha verde.

La ruta, como se ve, no fue en línea recta. Tuvo tropezones, lesiones, clubes chicos, viajes largos. Pero este nueve siempre vuelve. Y vuelve con hambre.

Mientras tanto, en lo que a mí respecta como hincha neutral que mira el torneo con la libretita en la mano, me quedo con esto: en los últimos nueve campeonatos de Primera, apenas uno tuvo como máximo artillero a un jugador de los cinco grandes. La tabla de goleadores suele tener cara de pueblo, y eso me gusta. Esta vez, la cara de pueblo es paraguaya y se llama Marabel. Si hoy mete el gol ante River, el de la estrella, y se queda con la punta, lo del 27 va a dejar de ser un número y va a pasar a ser un símbolo.

La que viene, Sarmiento-Junín, con el nueve haciendo fuerza y un fierro viejo clavado en la memoria. Ojalá que sea el gol de la cima.

WB
Walter BenítezDeportes

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