Neuquén arrancó con helada y cierra el lunes entre los 21 grados y un viento que promete pegar fuerte
La capital pasó de una sensación térmica bajo cero en la mañana a una tarde templada y despejada, pero la noche traeré ráfagas del sudeste de hasta 58 kilómetros por hora y un nuevo descenso que dejará otra vez el termómetro cerca del grado.

Me imagino la sala de espera del hospital Castro Rendón a las ocho de la mañana, con la gente frotándose las manos y soplándose los dedos después de cruzar la calle, porque lo que cuentan los termómetros neuquinos en esta jornada bien podría confundirse con dos días distintos pegados en uno solo. La Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas (AIC) confirmó que la sensación térmica arrancó clavada en un grado bajo cero en la capital provincial y que, sin embargo, el mismo calendario reserva para la tarde un ascenso que amenaza con trepar hasta los veintiún grados, una amplitud térmica (diferencia entre la temperatura más baja y la más alta del día) que obliga a vestirse por capas como si uno estuviera preparando la mochila para un trekking improvisado por la cordillera.
Una mañana de hielo y una tarde que invita a la ventana abierta
El cielo despejado de las primeras horas funciona como cómplice silencioso de esa recuperación térmica, porque al no haber nubes que actúen como frazada el sol aprovecha cada minuto y calienta el asfalto y las paredes con una eficacia que deja asomar la primavera en pleno julio. El viento del sudoeste, que sopla a unos veinticinco kilómetros por hora, no alcanza a arruinar la promesa de una tarde agradable, pero ya empieza a insinuar el cambio de guion que se vendrá más tarde.
El engranaje atmosférico empieza a girar cuando cae el sol. El cielo se va cubriendo de a poco, el viento rota al sudeste y las ráfagas pueden saltar hasta los cincuenta y ocho kilómetros por hora, una velocidad que en la meseta neuquina se siente como un empujón a cara descubierta. La temperatura, mientras tanto, vuelve a derrumbarse y se acerca peligrosamente al grado sobre cero, de modo que quien tenga pensado salir después del atardecer haría bien en llevar el buzo en el bolso, porque la noche promete morder de nuevo.
El norte y la cordillera, con su propio libreto
- Chos Malal: máxima de apenas cuatro grados y mínima cercana a los tres, con nubosidad persistente y probabilidad alta de nevadas en distintos momentos del día, lo que la convierte en una de las plazas más exigentes del territorio provincial.
- San Martín de los Andes: máxima de trece grados y mínima en cero, con vientos leves y sin lluvia ni nieve a la vista, aunque la mañana y la noche volverán a pedir bufanda y guantes.
- Zapala y el centro de la provincia: amaneceres bajo cero y recuperación vespertina hasta los diecinueve grados, con vientos calmos que facilitan la mejora y permiten que el aire sea casi amable.
En mi familia, que es de las que todavía se sienta a la mesa con la estufa a gas prendida y la pava silbando en el fuego, estas jornadas de amplitud térmica tan marcadas se atraviesan con un ritual casi minero: ropa térmica debajo, un buen abrigo arriba y la costumbre de chequear el pronóstico antes de sacar el auto para que la escarcha del parabrisas no nos juegue una mala pasada. Porque entre un grado bajo cero y veintiún grados en cuestión de horas, el cuerpo agradece más la prevención que el coraje.
“Quien tenga turno médico, trámite bancario o cualquier compromiso en la vía pública debería organizarlo para la franja del mediodía, cuando la temperatura es más benévola y el viento todavía no se volvió un problema.”Recomendación práctica a partir del pronóstico de la AIC
Para evacuar dudas o consultar el estado del tiempo en cualquier momento del día, la AIC atiende su sitio oficial y actualiza los datos de manera permanente. También se puede llamar a Defensa Civil de Neuquén, que funciona las veinticuatro horas y orienta sobre eventuales alertas por viento o frío extremo en la provincia.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Desgaste silencioso: señales leves que pueden marcar una relación tóxica


