Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces del Impenetrable

Voces del Impenetrable

Salarios que le ganan a la inflación pero no mueven el mostrador

El Índice de Precios al Consumidor de agosto marcó 1,7% y los sueldos encadenan cinco meses de mejora real. Aun así, las familias se refugian en el dólar y el crédito no despega: la plata está, pero no se gasta.

AI
Ariel InsaurraldeCampo y monte · · 2 min de lectura
Salarios que le ganan a la inflación pero no mueven el mostrador

La inflación de agosto perforó un piso que no se veía en mucho tiempo: 1,7% mensual, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El dato trajo alivio a unos ingresos que venían perdiendo la carrera contra los precios. Pero el número frío no se traduce, todavía, en la calle.

El organismo oficial también confirmó que los salarios acumulan cinco meses consecutivos de suba por encima del IPC. La combinación, en cualquier manual de economía, debería empujar el consumo. En la realidad argentina de 2025, no lo hace.

El dinero se guarda, no se gasta

El director de la consultora FMyA, Fernando Marull, lo resumió sin rodeos: "Los salarios ya acumulan cinco meses de recuperación real, en un contexto de descenso de la inflación. Pero se nota mucha cautela y ese rebote no está yendo al consumo."

¿A dónde va entonces cada peso extra que entra en el bolsillo? En gran parte, a la compra de dólares para atesoramiento. En julio, el público adquirió casi 3.000 millones de dólares, un salto cercano al 50% respecto de los meses previos. Un tercio quedó depositado en cuentas bancarias, otro tercio salió del sistema financiero y el resto se destinó al pago de plásticos en moneda extranjera.

El mecanismo es sencillo de entender y doloroso para el comercio: cada billete convertido es un billete que no compra una heladera, no paga una cena fuera de casa ni financia una escapada de fin de semana. El ahorro preventivo en dólares opera como un freno de mano directo sobre el consumo interno.

El crédito sigue sin soltar la mano

El otro motor habitual del consumo, el crédito bancario, tampoco arranca. Las entidades financieras quedaron con niveles elevados de morosidad tras los meses de mayor tensión inflacionaria y adoptaron una postura cautelosa. El financiamiento a personas y empresas sigue cayendo y se espera que las tasas de interés bajen en los próximos meses, aunque la prudencia del sistema demora la recuperación.

  • Precios estables o con subas moderadas, tras el 1,7% de agosto.
  • Salarios que podrían seguir ganando algo de terreno frente a la inflación.
  • Consumo doméstico que tardará en reactivarse mientras la incertidumbre empuje al ahorro en dólares.
  • Sectores exportadores (energía, agro, minería) creciendo con fuerza.
  • Industria y construcción en rojo: en julio cayeron 5% interanual, lo que muestra que el alivio salarial todavía no se derrama sobre la actividad.
  • Crédito al consumo en retroceso, con bancos selectivos por la morosidad acumulada.

La pregunta queda flotando: ¿cuándo se animan a gastar los argentinos cuando sienten que sus sueldos mejoran? Mientras la respuesta siga siendo "todavía no", el Indice de Precios al Consumidor de 1,7% será una buena noticia estadística y, al mismo tiempo, una economía que no termina de arrancar.

AI
Ariel InsaurraldeCampo y monte

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo