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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Voces del Impenetrable

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Sangre, polvo y hermanas: así es "City of Blood", la serie que imagina un Berlín vampírico y devastado

La producción de Disney+ adapta una novela gráfica y propone una distopía donde la sangre se comercia en las sombras y dos hermanas separadas de chicas vuelven a cruzarse en una Alemania partida por la pandemia y el calor extremo.

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Milagros ParedesCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
Sangre, polvo y hermanas: así es "City of Blood", la serie que imagina un Berlín vampírico y devastado

Lo primero que te golpea cuando arrancás con "City of Blood" no es una imagen, sino una sensación: ese olor a polvo y a metal caliente que te impregna la ropa apenas cruzás la puerta de cualquier galpón porteño un mediodía de febrero. Algo de eso aparece en esta serie de Disney+, que tiene ocho episodios y se anima a llevar a la pantalla la novela gráfica de Reinhard Kleist y Tobias O. Meißner para construir un Berlín futuro que parece un horno encendido, con vampiros moviéndose en las sombras y un negocio ilegal alrededor de la sangre.

El motor de la historia es bien íntimo: dos hermanas que se criaron separadas y que vuelven a encontrarse de grandes. Bea creció con los lujos que le dio su madre adoptiva, mientras que Phoebe tuvo que arreglárselas sola en una ciudad donde conseguir agua o luz ya es una odisea. Ese reencuentro es la excusa para recorrer un territorio que se parte en dos, literalmente: una Alemania fragmentada en estados independientes después de una pandemia que se llevó mucha gente y dejó al país con recursos más bien escasos.

Una distopía con calor, cúpulas y colmillos

El mundo que plantea la serie tiene reglas muy concretas. Berlín soporta temperaturas extremas por el cambio climático y la falta de servicios básicos es moneda corriente. Los que más tienen se meten bajo enormes cúpulas con aire acondicionado, bien lejos del paisaje de tierra y mugre que se come el exterior. Los que menos, directamente se las arreglan como pueden, como me contó una noche un amigo chaqueño mientras comíamos unas empanadas en una peña de San Telmo: "Acá hace un calor de Boedo un domingo de enero, y ni el ventilador zafa; imaginate vivir así todo el año".

En ese contexto aparece el negocio de la sangre, que para los vampiros es comida y supervivencia y para los humanos se transformó en una mercancía ilegal muy codiciada. Ellos, que además tienen que cuidarse del sol, controlan buena parte de las actividades criminales y quieren cada vez más meterse en la política. La serie va mostrando cómo la sangre circula, cómo se negocia y cómo se vuelve una herramienta de poder en un lugar donde nadie tiene demasiado.

  • La trama sigue el reencuentro de Bea y Phoebe, dos hermanas criadas en mundos opuestos.
  • Berlín aparece como una ciudad devastada por una pandemia y por el calor del cambio climático.
  • La sangre se convirtió en un bien ilegal que alimenta redes delictivas y disputas de poder.
  • Los vampiros controlan parte del crimen organizado y buscan ganar más peso en la política.
  • La serie combina conflicto familiar, supervivencia y un mundo fantástico con reglas propias.
  • Los primeros capítulos se toman su tiempo para presentar el universo antes de cruzar las historias.

A mí, la verdad, me enganchó la mezcla: por un lado, una historia de hermanas que se buscan y se encuentran; por el otro, una distopía que no parece tan lejana cuando uno mira las noticias y ve sequías, olas de calor y crisis energéticas. Y si te gusta el chamamé, te lo digo con un verso bien conocido: "Isla del sol azul, donde el Paraná se desborda", que la sangre del río y la sangre de esta serie corren parecido, como caudal que no se puede frenar. La serie no apura las cartas y se permite ir presentando personajes y conflictos con un ritmo tranquilo, antes de empezar a cruzar las distintas líneas narrativas.

"City of Blood" se planta entonces en un lugar raro: ni es una historia de vampiros clásica ni es un drama familiar al uso. Es las dos cosas a la vez, condimentadas con una Buenos Aires mental de veredas rotas y cortes de luz, que es lo que termina de cerrar el combo. Si te copa la idea de un Berlín que arde y de dos hermanas que se vuelven a cruzar en medio de ese infierno, sumate: vale la pena darle una oportunidad al menos hasta el tercer episodio.

MP
Milagros ParedesCultura y espectáculos

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