Un centro de producción artesanal reúne cinco oficios en un pasaje del barrio de Núñez
En un local de doscientos metros cuadrados del Pasaje Río Piedras, a dos cuadras de la Avenida del Libertador, funcionan un pastificio, una panadería, una salumería, una pastelería y un despacho de comidas calientes, con cocina abierta y fila que sale a la vereda los fines de semana.

En el Pasaje Río Piedras del barrio porteño de Núñez, a doscientos metros de la Avenida del Libertador, funciona desde septiembre pasado un espacio gastronómico atípico para el paisaje residencial de la zona. Se trata de un local de doscientos metros cuadrados con estética industrial y cocina abierta al público, donde cinco especialidades artesanales conviven bajo un mismo techo y comparten una lógica que su artífice describe como la de un centro de producción con venta minorista.
Detrás del proyecto está Martín Posternak, un cocinero que se formó en Buenos Aires y recorrió cocinas de distintos países a bordo de cruceros y en restaurantes de Toronto y Montreal, según se detalla en el material de origen. De regreso a la Argentina, administró durante una década un café porteño. Antes de cerrar ese emprendimiento, ya buscaba una propiedad en Núñez para iniciar algo nuevo. Cuando encontró el inmueble del Pasaje Río Piedras, lo demolió y encaró una obra pensada desde cero. En paralelo, completó una especialización en charcutería y elaboración de pastas y la carrera de sommelier de carne, dos instancias formativas que luego se tradujeron en el perfil productivo del local.
Cinco oficios bajo el mismo techo
- Pastificio con sorrentinos, agnolotis, florentinos y otras variedades para llevar por caja, desde 15.000 pesos.
- Panadería con medialunas laminadas y cinco variedades de pan de elaboración propia.
- Salumería con charcutería artesanal: salame chacarero, nduja, bresaola, guanciale y porchetta, entre otras piezas, vendidas en porciones desde cien gramos.
- Pastelería con postres desde 10.000 pesos.
- Despacho de comidas calientes, con servicio de sándwiches de 11.30 a 15.30 y una variedad de platos listos para retirar.
El área de salumería está a cargo de Emiliano Belardinelli, cocinero y charcutero que se sumó al equipo como responsable de esa especialidad. La propuesta de sándwiches, en tanto, se elabora con pan artesanal y chacinados de producción propia: el de milanesa de pollo, sobre pebete tostado con mayonesa, lechuga capuchina, white cheddar y pickle de pepino casero, se ofrece a 19.000 pesos, mientras que el de pastrón, en pan de molde con pickles y mezcla de mostazas, llega a 25.000. Hay opciones desde 14.500 pesos.
Entre las comidas listas para retirar se cuentan pastas con salsa en bandejas de aluminio, empanadas a 4.500 pesos, pastel de papas a 15.000, vitel toné a 19.000 y una tarta de jamón y queso con cubierta de azúcar caramelizada a 11.500. Los fines de semana, la fila para comprar pasta fresca se extiende hasta la vereda, una imagen que se repite en distintos momentos del día.
Para quienes quieran visitar el local, conviene tener en cuenta que el despacho de sándwiches funciona solo al mediodía, entre las 11.30 y las 15.30, y que los chacinados y las pastas frescas se venden por porción o por caja, lo que permite ajustar la compra al consumo del hogar. La ubicación en un pasaje residencial de Núñez, a pocas cuadras de la Avenida del Libertador, facilita el acceso a pie y también en vehículo, aunque en horas pico del fin de semana el estacionamiento puede ser limitado por la concurrencia al propio local.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

La primera quincena cierra con 75% de ocupación: el destino cordillerano más elegido

La tortilla de cuatro ingredientes de Dani García: mayonesa para reemplazar la cebolla

Fiesta del Chocolate en Bariloche: el Centro Cívico, a puro color y dulzura
