Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces del Impenetrable

Voces del Impenetrable

Portada — Vida —

Una caída en el Cerro Bayo que volvió a poner sobre la mesa los protocolos que salvan vidas fuera de pista

Mirko Luqe, referente argentino del snowscoot y el snowbike, se accidentó en nieve polvo profunda y salió ileso. El episodio reavivó el debate sobre los recaudos mínimos que debería tener cualquier grupo que se anima a salir de los límites balizados en la cordillera neuquina.

NC
Norma CharoleComunidades y derechos · · 3 min de lectura
Una caída en el Cerro Bayo que volvió a poner sobre la mesa los protocolos que salvan vidas fuera de pista

A Diego le temblaban las manos cuando llegó a la base del Cerro Bayo, en Villa La Angostura, y contó lo que acababa de vivir junto a otros dos riders en una zona de nieve virgen por encima de los senderos balizados. Todavía con la respiración entrecortada, dijo, casi como si necesitara repetirlo para terminar de creerlo: mi compañero se me fue de la tabla y desapareció entre la nieve polvo; pensé que no lo encontrábamos.

El episodio, que se viralizó en las últimas horas en grupos de riders de montaña, tuvo como protagonista a Mirko Luqe, deportista argentino especializado en snowscoot y snowbike, dos disciplinas que adaptan la geometría de una bicicleta BMX a la nieve, con un esquí corto en el lugar de la rueda delantera y una tabla en reemplazo de la rueda trasera. Luqe perdió el control durante un descenso fuera de pista, cayó varios metros por la pendiente y terminó detenido en la nieve profunda. Salió sin lesiones, pero la escena dejó una vez más al descubierto una de las variables más críticas del riding en terreno no balizado: la respuesta del grupo ante una emergencia.

Qué pasó en la montaña y por qué importa

El Cerro Bayo, enclavado en la cordillera neuquina y a pocos kilómetros de Villa La Angostura, ofrece pistas demarcadas para esquí y snowboard, pero también amplias áreas de nieve polvo a las que acceden riders y esquiadores experimentados fuera de los límites controlados. Es en ese segundo escenario, justamente, donde se desencadenó la caída de Luqe, y donde los guías de alta montaña y los instructores de fuera de pista insisten en que la primera obligación de cualquier integrante del grupo no es seguir descendiendo ni pedir ayuda por celular, sino verificar el estado del compañero caído antes de continuar.

“En nieve polvo, una persona puede quedar completamente enterrada en minutos. Si el grupo no se detiene y no establece contacto visual o verbal con el accidentado, las chances de que la situación termine mal se multiplican.”Guías de alta montaña consultados por la comunidad de riders del Cerro Bayo

Los protocolos mínimos que ningún grupo puede saltear

  • Detenerse de inmediato ante cualquier caída y no reanudar el descenso hasta confirmar que todos están en condiciones.
  • Establecer contacto visual o verbal con el accidentado; si no hay respuesta, acercarse para evaluar su estado.
  • No salir nunca solo: el estándar de seguridad aceptado es de al menos tres integrantes por grupo.
  • Llevar detector de víctimas de avalancha (DVA), pala y sonda, incluso en trayectos que parezcan seguros.
  • Informar en tierra el recorrido previsto y la hora estimada de regreso, para activar una búsqueda si el grupo no regresa.
  • Conocer el terreno y las condiciones de nieve del día; la nieve polvo profunda exige nivel técnico alto.

Personalmente, cada vez que me toca contar un episodio como el de Mirko Luqe vuelvo a lo mismo: la montaña no avisa, y la diferencia entre un susto y una tragedia suele estar en lo que el grupo hizo en los primeros treinta segundos. Por eso me parece valioso insistir en lo que la comunidad de riders del Cerro Bayo viene pidiendo desde hace tiempo a las autoridades del centro de esquí y a los organismos de Turismo y Defensa Civil de la provincia del Neuquén: que se refuercen los cursos de seguridad en nieve, que se controle el acceso a las zonas fuera de pista y que se difundan, en cada boletería y en cada refugio de Villa La Angostura, los protocolos mínimos que pueden salvar una vida.

NC
Norma CharoleComunidades y derechos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo