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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Astroturismo en el interior argentino: claves de una década de recorridos nocturnos por cerros, salinas y quebradas

El fotógrafo Gonzalo Santile repasa cómo planificar salidas para registrar el cielo estrellado en áreas protegidas del país, desde el Valle de la Luna sanjuanino hasta las Salinas Grandes jujeñas, y advierte sobre la necesidad de permisos, guías y lectura del clima y del terreno.

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Leandro GómezAmbiente y agua · · 4 min de lectura
Astroturismo en el interior argentino: claves de una década de recorridos nocturnos por cerros, salinas y quebradas

El río de las decisiones que un astrofotógrafo debe tomar antes de una salida nocturna comienza mucho antes de que caigan los primeros milímetros de luz crepuscular. En el caso de Gonzalo Santile, esa corriente de planificación arrancó hace una década y lo llevó a recorrer, cámara en mano, escenarios tan diversos como el Valle de la Luna en San Juan, Cafayate en Salta, Talampaya y otras geoformas riojanas, el Cordón del Plata mendocino, las Altas Cumbres cordobesas y las Salinas Grandes de Jujuy, siempre con el propósito de registrar relieves, montañas y superficies salinas combinados con distintos sectores del firmamento austral.

Reconocer el terreno de día, antes de pensar en estrellas

Según describe el propio Santile, toda visita nocturna a un paisaje remoto exige una etapa previa con luz solar. Esa recorrida diurna permite identificar senderos, evaluar por dónde es posible desplazarse sin riesgo y elegir con criterio los puntos donde se instalará el equipo. La práctica, repetida a lo largo de años, terminó por configurar un método de trabajo que prioriza la seguridad y el conocimiento del lugar por encima de la urgencia de obtener la toma.

Cuando el destino es un área protegida, los recaudos se multiplican. En palabras del fotógrafo, en los parques nacionales y provinciales se deben solicitar los permisos correspondientes y no está permitido el ingreso solitario durante la noche, por lo que cada salida se realiza en compañía de un guía o de un guardaparque. Esa condición, lejos de ser un obstáculo, funciona como una salvaguarda adicional para quien se propone permanecer varias horas en un sitio aislado y sin cobertura.

Clima, orientación y equipos: variables que pueden torcer un plan

La consulta de los pronósticos meteorológicos forma parte de la rutina previa a cada traslado, aunque Santile advierte que ese paso no asegura una sesión productiva. Las ráfagas de viento y la nubosidad, señala, pueden arruinar la toma incluso después de un desplazamiento de cientos de kilómetros. En una de sus incursiones por el norte de Córdoba, una tormenta lo obligó a esperar varias horas hasta que el agua acumulada sobre las salinas quedó en reposo y pudo captar estrellas reflejadas en esa superficie líquida.

La orientación en el terreno, por su parte, merece tanta atención como el clima. Durante una visita a las Salinas Grandes jujeñas, Santile y un artesano local que lo acompañaba perdieron el rumbo al regresar y recién hallaron una salida cuando ya estaban cerca del punto por el que habían ingresado. En otra excursión, la batería agotada de su teléfono lo dejó incomunicado y su familia debió iniciar una búsqueda, episodio que el fotógrafo suele mencionar para ilustrar los márgenes de imprevisibilidad que presenta este tipo de actividad.

“En parques nacionales o provinciales hay que solicitar los permisos correspondientes y no se puede ingresar solo de noche; siempre voy acompañado por un guía o guardaparques.”Gonzalo Santile, astrofotógrafo

Lo que ve la cámara y lo que ven los ojos

El visitante que recorre estos paisajes a simple vista y quien observa las fotografías terminadas perciben escenas distintas. Los colores y los detalles que muestran las imágenes de Santile son producto de exposiciones que se prolongan durante varios minutos, y en ciertos casos las panorámicas definitivas se componen a partir de capturas realizadas a lo largo de varias noches consecutivas. La cámara, de ese modo, acumula información que el ojo humano no alcanza a procesar en tiempo real, y por eso una misma quebrada, salina o cordón puede aparecer en la foto final con matices y estructuras que no se registran durante la observación directa.

Qué puede hacer quien quiera sumarse a la experiencia

Para quienes consideren organizar una salida de astroturismo en el país, la experiencia reunida por Santile a lo largo de estos recorridos nocturnos ofrece algunas pautas concretas, que conviene revisar antes de fijar fecha y destino:

La fotografía de Santile, en definitiva, funciona como un mapa visual de los cielos que atraviesan el oeste y el norte argentinos, y al mismo tiempo como una guía de los recaudos que demanda aventurarse en ellos después del atardecer. El astroturismo, entendido como una práctica que combina turismo y astronomía, encuentra en esos rincones con baja contaminación lumínica un escenario propicio, siempre que quien se interne en ellos lo haga con información, con permisos y con respeto por las normas que regulan las áreas protegidas. Firmado: Leandro Gómez, Ambiente y agua.

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Leandro GómezAmbiente y agua

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