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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Voces del Impenetrable

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Portada — Vida —

Cuando una respuesta seca abre un agujero negro en la pareja: dos psicólogas explican por qué

Una demora, un mensaje breve o un silencio inesperado pueden transformarse en una escena de película dramática si la cabeza se llena de conjeturas. Marina Mammoliti y Karina Carreño describen cómo opera ese mecanismo, qué emociones lo alimentan y qué herramientas concretas proponen para salir del loop sin romper la confianza.

NC
Norma CharoleComunidades y derechos · · 3 min de lectura
Cuando una respuesta seca abre un agujero negro en la pareja: dos psicólogas explican por qué

Lo viví en carne propia y también lo escuché decenas de veces en el consultorio: un mensaje corto, una respuesta demorada, un visto sin contestación, y de pronto el corazón empieza a galopar como si se hubiera desatado una tormenta. Antes de que la otra persona haya dicho una sola palabra, ya le pusimos nombre y apellido a su silencio. Ya sabemos que está enojada, que ya no nos quiere, que algo trama. La pantalla del celular, mientras tanto, sigue mostrando lo mismo: tres palabras, un punto final. Nada más. Y sin embargo, adentro nuestro se desató un terremoto. Marina Mammoliti y Karina Carreño, dos psicólogas que trabajan a diario con parejas, se ocupan precisamente de ese momento: el instante en que lo que imaginamos empieza a pesar más que lo que efectivamente pasó.

Hechos versus interpretación: la primera distinción clave

La neuropsicóloga Karina Carreño propone algo tan sencillo como difícil de aplicar en el día a día: antes de contestar un mensaje que nos generó malestar, separar qué ocurrió de qué significado le estamos agregando. Que la pareja haya respondido con pocas palabras es un dato comprobable. Que esté molesta, distante o enojada, en cambio, es una lectura nuestra. Esa diferencia no es un detalle menor, porque mientras el primer dato se puede mostrar en la pantalla, el segundo sólo vive en nuestra cabeza. Y en esa cabeza, reconoce Carreño, suelen mezclarse experiencias anteriores, miedos viejos e inseguridades que nada tienen que ver con la persona con la que estamos hablando hoy.

“Cuando falta información sobre lo que siente o piensa el otro, el cerebro intenta anticiparlo. Para completar lo que desconoce puede recurrir a vivencias anteriores, temores e inseguridades. Así, una demora termina asociada con una pérdida de interés, aunque no haya elementos que permitan sostener esa conclusión.”Karina Carreño

El espejo de uno: qué nos pasa a nosotros

La psicóloga Marina Mammoliti da un paso más y propone algo que, en mi experiencia como cronista de los temas de pareja, suele ser el más resistido: en lugar de dedicarnos a descifrar al otro, mirar para adentro. ¿Qué me está pasando a mí con este mensaje? ¿Por qué este silencio me despierta esta angustia y no otra cosa? ¿Hay una historia vieja que se está repitiendo sin que yo lo decida? Mammoliti advierte que las experiencias dolorosas pesan mucho a la hora de leer la conducta del otro. Una necesidad genuina de estar a solas puede leerse como indiferencia si existe miedo al abandono. La inseguridad, la baja autoestima o haber atravesado una infidelidad previa pueden empujarnos a buscar confirmaciones una y otra vez, a pedir pruebas de amor que nunca alcanzan.

Carreño es clara al describir el desgaste: cuando las conjeturas empiezan a dirigir las respuestas, aparecen discusiones por situaciones que nunca sucedieron, pedidos reiterados de seguridad que terminan agotando a la otra persona y, con el tiempo, un quiebre en la confianza que cuesta mucho reconstruir. La propuesta de ambas especialistas vuelve una y otra vez al mismo punto: en lugar de alimentar la interpretación, regular la ansiedad, hacer la pregunta directa y aceptar que, muchas veces, la respuesta más simple es la correcta. La comunidad de parejas que llega a los consultorios hoy pide algo que también piden las madres de los barrios del conurbano cuando se sientan a hablar con una cronista como yo: herramientas para no perder a quien se quiere por un fantasma inventado a partir de tres puntos suspensivos.

NC
Norma CharoleComunidades y derechos

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