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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Voces del Impenetrable

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La suela del zapato: un camino silencioso que lleva la calle hasta el living

Polvo con metales, restos de pesticidas, polen y bacterias viajan adheridos al calzado y terminan sobre los pisos donde juegan los más chicos. Especialistas de Cleveland Clinic explican por qué conviene dejar los zapatos en la entrada y cómo limpiar sin levantar esa carga al ambiente.

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Silvana DuarteSalud y sociedad · · 5 min de lectura
La suela del zapato: un camino silencioso que lleva la calle hasta el living

Lo vi muchas veces en la sala de espera de un centro de salud barrial: una mamá entra con el chico en brazos, apoya los pies sobre una rejilla, y la abuela, detrás, deja las zapatillas en la puerta como si fuera un gesto automático. Nadie explica demasiado por qué lo hace, pero la escena se repite. Y tiene, como tantas cosas de la vida cotidiana, un fundamento que la ciencia empieza a hacer visible con bastante claridad: lo que se trae en las suelas del calzado termina, casi inevitablemente, mezclado con el polvo de la casa donde duermen, comen y crecen los niños.

Qué se acumula en la suela después de un día cualquiera

El recorrido es más largo de lo que parece. Después de pisar veredas, paradas de colectivo, baños públicos o un jardín, las suelas cargan tierra fina, restos orgánicos y una variedad de sustancias químicas que no se ven a simple vista. Entre los compuestos que pueden trasladarse al interior se mencionan los PFAS (sustancias perfluoroalquiladas, una familia de químicos industriales muy difíciles de degradar y por eso llamados “contaminantes eternos”), polvo con plomo y residuos de pesticidas. Cleveland Clinic, una de las instituciones médicas de referencia en Estados Unidos, viene difundiendo esta lectura con un objetivo simple: a las familias que el primer paso para cuidar la calidad del aire interior empieza, literalmente, en el umbral de la casa.

Daniel Sullivan, médico internista de esa institución, lo dice sin rodeos. El plomo (un metal pesado que se acumula en el organismo y puede dañar el cerebro en desarrollo, el sistema nervioso y otros órganos) puede ingresar al hogar adherido al polvo que se desprende de pinturas antiguas deterioradas y viaja, casi sin que lo notemos, en la suela del zapato. Esa advertencia no es menor: donde hay bebés y chicos que juegan sobre el suelo y se llevan las manos a la boca, la exposición se vuelve un tema serio, porque el contacto frecuente con superficies contaminadas multiplica las chances de incorporar esas partículas.

Qué dice la ciencia que se encontró en el polvo de miles de casas

Un estudio que analizó datos del programa DustSafe, recopilados en 35 países, encontró arsénico, cromo y níquel en polvo doméstico. También observó una asociación entre viviendas más antiguas y concentraciones superiores de plomo y arsénico, algo que no sorprende si se piensa en cañerías y pinturas de plomo que se usaron durante décadas. Tener acceso a jardines se relacionó, además, con niveles más altos de esos dos elementos, lo que vuelve aún más relevante el gesto de limpiar antes de pasar al living.

Sullivan agrega otro dato que suele pasar desapercibido: el contacto con espacios verdes también puede sumar polen y restos de productos utilizados en su mantenimiento. Las suelas pueden recoger fertilizantes, insecticidas y pesticidas aunque no se apliquen en el jardín propio, y ese polen trasladado al interior puede agravar los cuadros alérgicos en personas sensibles, sobre todo en primavera.

Qué medidas concretas propone Cleveland Clinic

La institución difunde una serie de pasos prácticos, pensados para cualquier hogar y sin necesidad de gastar de más.

  • Disponer un sector fijo junto a la entrada para dejar el calzado antes de seguir caminando por la casa.
  • Colocar una alfombra de entrada, que funcione como primer filtro para retener parte del polvo y la humedad que llegan del exterior.
  • Limpiar los pisos con métodos húmedos, por ejemplo un trapo rejilla bien escurrido o un mop húmedo, porque barrer en seco suele levantar las partículas en lugar de retirarlas.
  • Para quienes necesitan apoyo al caminar, Sullivan sugiere contar con otro par reservado para usar dentro de la vivienda cuando una condición de salud requiere estabilidad, soporte o tracción.

Sobre las bacterias que también pueden trasladarse en el calzado, los especialistas aclaran algo importante: encontrar microorganismos en los zapatos no significa que necesariamente provoquen una infección. Es decir, retirar el calzado reduce una vía de ingreso de contaminantes, pero no los elimina por completo. La idea no es generar alarma sino sumar una barrera más a la rutina de higiene, sobre todo donde hay chicos que gatean, juegan sentados en el piso y se llevan todo a la boca en los primeros años de vida.

Dónde atenderse y en qué horario, en la Argentina

Para familias que quieran consultar dudas sobre intoxicación por plomo, alergias o exposición a contaminantes ambientales, en la Ciudad de Buenos Aires funciona la Toxicología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez (Sánchez de Bustamante 1399), que atiende guardias las 24 horas y consultas programadas de lunes a viernes de 8 a 14. En provincia de Buenos Aires, los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) suelen contar con derivación al área de Toxicología del hospital de referencia de cada municipio. También se puede llamar gratis al 0800-222-1000, línea del Ministerio de Salud de la Nación para consultas sobre sustancias químicas y metales pesados. Y si lo que preocupa es una alergia respiratoria que se agrava dentro de casa, los servicios de Alergia de los hospitales públicos reciben sin turno previo por guardia o con derivación del centro de salud, según la jurisdicción.

Vuelvo a la imagen del principio, la de la sala de espera con la rejilla en el piso. Es posible que la abuela de aquella escena nunca haya leído un estudio internacional ni escuchado hablar de los PFAS. Pero hizo, sin saberlo, lo que la evidencia viene recomendando: cortar el paso de la calle antes de que cruce la puerta. A veces, las medidas más simples son las que mejor cuidan.

SD
Silvana DuarteSalud y sociedad

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