Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces del Impenetrable

Voces del Impenetrable

Portada — Vida —

León XIV se recupera favorablemente tras la cirugía pulmonar, pero su gira por el Cono Sur queda atada al pulgar arriba de los médicos

El pontífice ya camina, hace kinesiología y volvió a comer con normalidad en el hospital Gemelli de Roma, donde le removieron un nódulo maligno del pulmón derecho. Los cirujanos advirtieron que los cambios de presión dentro de un avión pueden hacer colapsar el órgano recién operado, por lo que la visita a Uruguay, Argentina y Perú todavía no tiene luz verde.

SD
Silvana DuarteSalud y sociedad · · 5 min de lectura
León XIV se recupera favorablemente tras la cirugía pulmonar, pero su gira por el Cono Sur queda atada al pulgar arriba de los médicos

La sala de espera del décimo piso del hospital Gemelli de Roma bien podría confundirse, en estas horas, con una sucursal improvisada del Vaticano: periodistas, guardias suizos de civil y un runrún bajo que mezcla el latín con el italiano periodístico. En ese escenario, que conozco de otras coberturas, se fue confirmando lo que los partes médicos venían anticipando desde el martes. A dos días de haberse sometido a la operación para retirar un nódulo maligno del pulmón derecho, el papa León XIV evoluciona de manera favorable, camina por la habitación, completa su rutina de fisioterapia y ya retomó la alimentación habitual, aunque su proyectada gira por Uruguay, Argentina y Perú permanece, por ahora, en un compás de espera clínico del que solo podrán sacarlo los propios especialistas que lo intervienen.

Una cirugía videoasistida y un diagnóstico que ya se sospechaba

La intervención se llevó a cabo el martes en el Gemelli, ese hospital universitario católico que desde tiempos de Juan Pablo II funciona como una especie de segunda residencia papal cada vez que la salud del pontífice lo demanda. Los cirujanos optaron por una técnica videoasistida, es decir, una operación de mínima invasión en la que se introducen una cámara y los instrumentos por pequeñas incisiones en el tórax, en lugar de abrir el pecho con un corte amplio. El procedimiento principal se extendió durante aproximadamente noventa minutos, aunque la permanencia total dentro del quirófano rondó las tres, un tiempo que incluye la anestesia, los controles previos y el traslado a la sala de posoperatorio. En el propio quirófano se realizó el examen histológico, o sea, el análisis microscópico del tejido extraído, que confirmó lo que los estudios preoperatorios ya hacían sospechar: se trataba de un adenocarcinoma pulmonar, que es el tipo más frecuente de cáncer de pulmón y que suele originarse en las células que recubren los conductos respiratorios. Los médicos informaron que no hubo complicaciones y que León XIV despertó sin dificultades de la anestesia general.

Quiero detenerme un instante en esto porque me parece importante para quienes nunca pasaron por una cirugía de este tipo: cuando los médicos dicen que no hubo complicaciones, en el lenguaje de cabecera de los quirófanos quieren decir que no sangrado de manera descontrolada, que no se lesionaron estructuras vecinas, que el paciente toleró la anestesia y que se pudo extubar sin tropiezos. Es la buena noticia mínima que cualquier familia quiere escuchar antes de pasar a la buena noticia grande, que es la del alta.

Los controles del segundo día y la rutina de rehabilitación

  • La radiografía de tórax fue el estudio central y arrojó buena recuperación del pulmón operado, según el informe firmado por los cirujanos Luigi Carbone y Stefano Margaritora y difundido por la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
  • Los análisis de sangre dieron resultados normales, dentro de los parámetros esperables para un posoperatorio de este tipo.
  • El pontífice comenzó a caminar por su habitación el miércoles y completó ejercicios de fisioterapia respiratoria y motora, es decir, movimientos orientados a que el pulmón vuelva a expandirse correctamente y a evitar rigideces en el torso.
  • Retomó el desayuno y el almuerzo habituales, y por la tarde concelebró una misa en un espacio acondicionado en la décima planta del hospital, lo que dio por tierra con los trascendidos que circulaban en redes sobre un cuadro más complicado.
  • El jueves por la mañana, la actualización confirmó que pasó bien la noche y que continuó con su rutina, mientras el Vaticano indicó que la internación prevista es de aproximadamente una semana, siempre sujeta a cómo evolucione.

El viaje a Sudamérica, pendiente de una decisión médica

Ahora bien, el punto que más expectativa genera del lado de acá del océano es el viaje que el Papa tenía proyectado a nuestra región. El cirujano Edoardo Mercadante fue muy claro al explicar el riesgo: en un avión, la cabina se presuriza para que los pasajeros puedan respirar, pero esa presurización varía durante el despegue, el ascenso y el aterrizaje. Esas fluctuaciones pueden provocar que cualquier resto de aire que haya quedado en la cavidad torácica después de la cirugía se expanda, y eso puede terminar en un colapso del pulmón, técnicamente llamado neumotórax, que es cuando el aire se acumula en el espacio que rodea el pulmón y lo impide expandirse. La advertencia, dicho en criollo, es que subirse a un avión en estas condiciones sería, como mínimo, una imprudencia médica. El cardinal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, se encargó de dejar la pelota del lado de los médicos. Si todo va bien y la situación evoluciona como se predijo inicialmente, el viaje se llevará a cabo, señaló, y agregó que la definición final corresponde a los especialistas. En otras palabras, no es una decisión política ni diplomática: es una decisión clínica, y se tomará con los estudios sobre la mesa y no con el calendario en la mano.

Mientras tanto, en ese décimo piso del Gemelli que ya parece una pequeña aldea vaticana, los partes médicos se suceden con la cadencia propia de los posoperatorios: prudentes, esperanzadores, y siempre con la cautela que se le pide a cualquier equipo quirúrgico cuando tiene a un paciente de casi setenta años convaleciente de una resección pulmonar. Habrá que esperar, entonces, a que la semana de internación prevista llegue a su fin y a que los médicos den el pulgar arriba o, en el mejor de los casos, a que el propio León XIV pueda confirmar él mismo, con esa voz que ya nos tiene acostumbrados, que su paso por el Cono Sur sigue en pie.

Dónde atenderse y en qué horario: para quienes quieran seguir el parte médico al detalle, la Oficina de Prensa de la Santa Sede publica actualizaciones diarias, en italiano, a través de su sitio oficial vatican.va y de su canal de noticias Vatican News, donde también se difunden los horarios de las misas concelebradas por el pontífice en la capilla del Gemelli. En Argentina, la cobertura se puede seguir a través de la Nunciatura Apostólica y de las diócesis que iban a ser sede de las visitas papales, que suelen retransmitir los comunicados oficiales con traducción al castellano. El parte de este jueves se conoció pasadas las 11 de la mañana de Roma, las 6 de la mañana de Buenos Aires, y se espera un nuevo informe en el mismo horario de mañana viernes.

SD
Silvana DuarteSalud y sociedad

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo