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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Voces del Impenetrable

Voces del Impenetrable

Marcelo Tinelli se muda a la pantalla que cabe en el bolsillo y abre dos apuestas a la vez

El conductor presenta Dale Match, su ciclo diario de humor, actualidad y deporte en streaming, y al mismo tiempo estrena la segunda temporada de Los Tinelli, el reality que muestra el día a día con sus hijos. Cuenta cómo reconstruyó el vínculo familiar, cómo se entrena a diario y por qué no le teme al cambio de canal.

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Milagros ParedesCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
Marcelo Tinelli se muda a la pantalla que cabe en el bolsillo y abre dos apuestas a la vez

Apenas se abre la puerta del estudio se escucha el murmullo típico de una mesa que todavía está acomodando servilletas y cafés, ese ruido de fondo que en la tele abierta es casi un prólogo y en el streaming termina siendo la señal de que el programa ya empezó. Ahí, del otro lado, estaba Marcelo Tinelli, con la energía de alguien que vuelve a empezar sin tener que pedir permiso. Y lo hace por partida doble: por un lado, lanzó Dale Match, un ciclo diario de humor, actualidad y deporte que sale exclusivamente por streaming; por el otro, esta semana se conoció la segunda temporada de Los Tinelli, el reality familiar que muestra la cocina íntima de su casa con sus hijos. Dos productos distintos, una misma pulseada: recuperar el contacto directo con la gente en una pantalla que ya no manda.

Dale Match es, en pocas palabras, un cierre de día en formato digital. La mesa reúne a cuatro o cinco conductores entre los que aparecen Diego Castro, Anita Martínez, Carito Müller y Baulo, con el plus de que la dinámica incluye a quienes están detrás de cámara, una decisión que Tinelli defiende como una manera de igualar el trato: acá no hay figura excluyente, hay equipo. Y el conductor lo dice sin dudar: "Acá somos todos conductores", repite cuando le preguntan por la lógica del ciclo.

Una mesa que se corrió a la nube

La idea, según cuentan quienes trabajan en el programa, nace de una nostalgia activa: recuperar el espíritu de mesa que Tinelli supo cultivar en otras etapas de su carrera, esa dinámica de intercambio y picardía, pero adaptada a los códigos del streaming. Eso significa reacción al instante, lectura de los comentarios que llegan mientras se emite, y un tono más conversacional, menos coreografiado. La propuesta apunta a un modelo más horizontal que el de la televisión tradicional: participan tanto quienes están frente a cámara como los integrantes del equipo técnico. El propio Tinelli lo sintetiza así: "Los tiempos cambian, se reciclan, y está bueno adaptarse". Para él, el canal cambia, la comunicación no.

Pero lo que terminó de cerrar la jornada, al menos en la charla informal que se armó después del primer envío, fue el otro anuncio: la segunda temporada de Los Tinelli. La primera había mostrado una familia con tensiones a la vista, con Marcelo ausente en algunos tramos de la vida cotidiana de sus hijos. Esta segunda entrega, en cambio, arranca en un presente distinto, más cercano, más conversado. Juanita Tinelli convive hoy con su padre, y él lo cuenta como un proceso que le llevó tiempo pero que ya está reencauzado.

Lo que se vio y lo que se ve

  • La primera temporada expuso distancias y silencios entre Marcelo y sus hijos, con momentos de desencuentro registrados por las cámaras del reality.
  • La segunda retoma esos mismos ejes, pero los muestra desde un presente en el que prima el diálogo y la reconstrucción del vínculo cotidiano.
  • Juanita Tinelli convive con su padre y forma parte activa de las grabaciones, lo que le da al ciclo un tono más familiar y menos mediático.
  • El conductor describe ese momento personal como activo, enfocado en proyectos y ordenado en sus rutinas.

En un tramo de la conversación que se volvió casi confesional, Tinelli se permitió abrirse sobre cómo llegó hasta acá. Habló de la terapia que hace una vez por semana desde hace años, del entrenamiento diario, del cero alcohol y de la alimentación cuidada. Lo dijo sin solemnidad, casi de pasada, como quien enumera tareas del día. Y al referirse a la distancia que tuvo con sus hijos, no esquivó la incomodidad: "Cuando pasa algo en la familia, te preocupás", reconoció, y completó con una frase que parece pensada para circular: "Lo importante es poder hablar, comunicar y entender que lo que pasó ya pasó". La idea, según repite, es no quedarse en el pozo: hablar, reparar y seguir.

“Cuando pasa algo en la familia, te preocupás. Lo importante es poder hablar, comunicar y entender que lo que pasó ya pasó.”Marcelo Tinelli

En lo profesional, Tinelli no se presenta como un recién llegado al universo del streaming. Tiene relación con referentes del formato digital como Nicolás Occhiato y se mantiene al tanto del pulso de las plataformas. Eso se nota en cómo describe esta etapa: no como una ruptura con la televisión, sino como una continuidad con otra caja. Después de décadas en la pantalla grande, pasa a una pantalla que cabe en el bolsillo, y lo hace con la misma lógica que siempre lo caracterizó: rodearse de gente de confianza y leer el humor del momento.

Me fui del estudio con la sensación de que el verdadero estreno no es ni el programa diario ni el reality, sino la manera en que Tinelli eligió contar su presente: con una mesa abierta, con los chicos de vuelta en la mesa familiar, con la convicción de que la tele se hace en cualquier pantalla mientras haya alguien del otro lado dispuesto a mirar. La pregunta que queda flotando, y que vale la pena hacerse mientras se acomodan los nuevos horarios de la grilla, es qué pesa más en esta nueva etapa de su carrera: si el vértigo cotidiano del streaming con Dale Match o la intimidad reconstruida de Los Tinelli. Las dos cosas, probablemente, son parte del mismo movimiento.

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Milagros ParedesCultura y espectáculos

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