Remediar se quedó sin casi todos los botiquines y el primer nivel de atención ya lo está sintiendo
De 128 medicamentos a seis: el recorte del programa nacional deja sin antibióticos, antiinflamatorios, jarabes pediátricos y fármacos para diabetes a los centros de salud y dispensarios que atienden a personas sin obra social en todo el país. La provincia de Córdoba advierte que el desborde puede terminar en los hospitales públicos.

Lo que hasta hace poco era una visita de rutina al centro de salud del pueblo se transformó, para miles de vecinas y vecinos que no tienen obra social ni prepaga, en un recorrido mucho más largo, mucho más caro y, en varios casos, directamente imposible. Eso es lo que empezó a pasar, según me contaron fuentes sanitarias y lo que reflejan los propios datos oficiales, desde que el programa Remediar pasó de distribuir 128 productos a apenas seis en los dispensarios, los centros de atención primaria municipales y comunales de todo el país. La poda, como se ve, no fue una poda: fue un hachazo que dejó al programa funcionando con apenas el cinco por ciento de los medicamentos que entregaba antes.
Remediar abastece, desde hace más de dos décadas, al primer eslabón del sistema de salud argentino: ese donde se atienden las gripes mal curadas de los pibes, las presiones arteriales descompensadas de las vecinas mayores, las fiebres que aparecen de noche en los barrios donde no hay farmacia de turno y, sobre todo, las consultas de quienes no tienen otra puerta a la que golpear que la del centro de salud del pueblo. Por eso, cuando se recortan los medicamentos que esos centros pueden entregar, lo que se está recortando no es un listado de drogas: se está recortando el derecho a no tener que elegir entre comprar un antibiótico o pagar el colectivo hasta el hospital.
Qué dejó de repartirse y qué se sigue repartiendo
Entre los medicamentos que ya no llegan a los centros de salud figuran antibióticos, antiinflamatorios, jarabes pediátricos, vitaminas y fármacos para el tratamiento de la diabetes, todos productos de uso cotidiano en la consulta del primer nivel de atención. Los únicos seis fármacos que continúan distribuyéndose están vinculados a patologías cardiovasculares, decisión que el gobierno nacional defendió en los últimos encuentros del Consejo Federal de Salud al sostener que el programa debía concentrarse en ese tipo de enfermedades.
La reducción, además, no cayó de un día para el otro. El secretario de Salud de la provincia de Córdoba, Gustavo Klein, me explicó que la parte del programa que hoy está en crisis “desde hace tres años ha sido cercenada y restringida en forma permanente hasta llegar a este momento”, es decir, que la sangría fue gradual pero sostenida hasta dejar al Remediar casi sin Remedies. Klein advirtió que la caída en la provisión puede trasladar parte de la demanda desde los centros de atención primaria hacia los hospitales públicos provinciales, y no dudó en graficar lo que se viene: “Seguramente va a haber un colapso respecto a ese tema”, señaló, con la crudeza que suelen tener los funcionarios cuando saben que la foto que viene es peor que la actual.
El funcionario cordobés aclaró que los hospitales provinciales cuentan con farmacia hospitalaria propia y están operativos, aunque alertó que absorber el volumen de consultas que antes resolvían los centros del primer nivel representa un riesgo serio para su funcionamiento. En criollo: si al dispensario del barrio le sacan los medicamentos, la gente va a ir igual al hospital, pero ahora a buscar lo que antes tenía a cinco cuadras de su casa, y ese desborde no lo banca ningún sistema sanitario, por más ordenado que esté. Por eso la provincia de Córdoba busca concretar una reunión formal con autoridades sanitarias nacionales para discutir el alcance del recorte antes de que la situación se vuelva irreversible en los territorios.
- Fármacos vinculados a tratamientos de hipertensión arterial
- Medicación para insuficiencia cardíaca
- Drogas para arritmias
- Anticoagulantes de uso frecuente en atención primaria
- Diuréticos de uso cardiológico
- Otros productos ligados a patologías cardiovasculares crónicas
Lo que la comunidad viene pidiendo
Desde los centros de atención primaria de todo el país, pero especialmente de las provincias más dependientes del sistema público, lo que se le viene reclamando al Ministerio de Salud de la Nación es la restitución integral del vademécum del Remediar o, al menos, la reapertura de una instancia de diálogo federal donde cada jurisdicción pueda plantear qué medicamentos son irrenunciables en su territorio. La demanda concreta es que la decisión no quede concentrada solo en un escritorio porteño y que se restituya, como mínimo, la cobertura sobre antibióticos, antiinflamatorios, medicación para diabetes y los jarabes pediátricos que dejaron de entregarse sin reemplazo posible en los barrios.
Mientras esa respuesta llega o no llega, en los pueblos y en los barrios la película ya empezó a cambiar: lo que antes se resolvía en una ventanita del centro de salud ahora exige un viaje hasta el hospital, cuando lo hay, y una espera que para una persona mayor, para una madre con chicos enfermos o para alguien que trabaja todo el día se vuelve, lisa y llanamente, una barrera de acceso al derecho a la salud. Por eso, cuando me preguntaron cómo se siente este recorte en la calle, la respuesta corta es la misma que me dio Gustavo Klein: lo que viene, si no se revierte, es un colapso. Y el colapso, en salud, no se mide en planillas: se mide en vecinas y vecinos que no llegan a atenderse.
Esta nota fue escrita por Norma Charole, sección Comunidades y derechos. Si te llegó este recorte a tu centro de salud, contanos en los comentarios cómo lo estás viviendo y qué medicación es la que más te cuesta conseguir.
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