Viejas, amarillentas y, ahora, en el celular: cómo salvar esas fotos antes de que sea tarde
No hace falta comprar un escáner ni volverse técnico. Con el teléfono, algo de paciencia y un par de aplicaciones se puede pasar a digital toda una colección sin perder calidad ni historia.

Aclaro de arranque: esto no es una nota de tecnología para gurúes. Es para el que tiene una caja de zapatos llena de fotos en el placard y todavía no se animó a digitalizarlas porque piensa que necesita un escáner, un programa raro o, peor, tres horas libres. Spoiler: con el mismo celular que usa para el grupo de la familia le alcanza.
Por dónde arrancar (y por qué no hacerlo todo junto)
Lo primero, y esto lo aprendí a fuerza de amontones, es no digitalizar el baúl entero el primer día. Conviene empezar con un lote chico: diez o veinte fotos del mismo evento. Una vez que le agarraste la mano al recorte, a la luz y a no cortar la cara del abuelo, ahí sí metele con el resto. Si te traga la ansiedad y querés hacer todo de una, vas a abandonar a la mitad, te lo firmo.
- Elegí un lote chico para practicar y no frustrarte al primer intento.
- Apoyá la foto sobre una mesa plana y evitá sombras propias sobre la imagen.
- Sacale también al reverso: las dedicatorias y fechas a mano son oro puro para saber quién es quién.
Las apps que sirven (y las que te complican al pedo)
La cámara del teléfono puede zafar para empezar. iPhone trae escaneo dentro de Notas y Archivos; Android lo tiene en la cámara misma o en Google Drive. Para documentos anda bien. El problema aparece cuando la foto tiene brillo, está pegada en el álbum o tiene esa funda plástica que todo lo refleja. Ahí entra la artillería pesada: PhotoScan, de Google, saca varias tomas y te las combina para matar los reflejos y corregir la perspectiva. Photomyne deja fotografiar una página entera del álbum y te separa cada imagen solita, además te deja cargar nombres y fechas. Pic Scanner Gold digitaliza varias fotos de una y las organiza en álbums. Photomyne va por suscripción; Pic Scanner Gold se paga una vez y listo.
Si la foto está adentro de una funda y la podés sacar sin romper nada, sacala. Si está pegada, dejala como está: arrancar el papel puede llevarte puesto medio recuerdo. Y si la cosa tiene valor, ahí sí, consultá a alguien que sepa, no te la juegues.
El orden importa: el paso que nadie quiere hacer
Acá viene la parte aburrida, la que todos se saltean. Meterle nombre a las carpetas. "Casamiento 1978", "Vacaciones en Bariloche", "Cumple de la abuela". Y al lado de cada foto, aunque sea en una nota aparte, anotar quién aparece y, más o menos, dónde y cuándo. Créanme: dentro de cinco años no se van a acordar si esa chica rubia es una prima o una vecina. La foto sola no cuenta la historia, la historia la cuenta lo que vos le pongas al lado.
El respaldo: lo que se ahorra en ganas, se pierde en fotos
El paso más importante es el que más se olvida. Y no, no es una ironía barata, es la pura realidad. Si sacás la foto, la pasás al celular, la subís a una nube y después borrás del teléfono porque te quedó sin espacio, ojo: muchas nubes sincronizan para abajo. O sea, borrar en un lado puede borrar en el otro. Hay que guardarla en un servicio en la nube y, encima, tener una copia aparte. Dos respaldos mínimo, siempre.
La que viene, en esta misma sección, te voy a contar la trampa más común al organizar las fotos digitales y por qué ordenarlas por fecha puede jugarte una mala pasada. La cancha la pongo yo, así que preparate.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Ocio y Negocio: el nuevo pack de expansión de Los Sims 4 llega en breve


